Para mediados de los años 30 las cocinas venezolanas funcionaban con leña o kerosén, a las primeras llamaban fogones, pero la explotación de petróleo en las zonas aledañas de La Concepción y La Paz proporcionaban residualmente gas que era quemado por mechurrios, razón por la cual la compañía Shell, que había heredado la concesión de la Venezuela Oil, como una contribución en esa momento a la ciudad construyó un reservorio de este y para eso hizo una esfera de acero de unos 20 metros de alto y circunferencia en las afueras de la ciudad, en una zona poco poblada desde donde gracias a los pozos de agua en ese sector se surtía de ese líquido a la ciudad. Dicha construcción causó alarma y temor entre los habitantes porque se corrió el rumor que la misma podría explotar. Es en 1938 cuando se comienza a tender, por medio de tubos la red de este novedoso servicio público. La bola de gasplán como se le llamó primeramente destacaba entre el ambiente ya que en ese momento no existían edificaciones altas, por lo que era vista desde cualquier punto de la ciudad, razón por lo cual se transformó en referencia. Cuando pasado el temor la zona fue poblándose y las edificaciones creciendo, la novedosa construcción dejó de ser escandalosa y pasó a formar parte del ambiente y de la propia tradición de Maracaibo, de forma tal que expresiones dialectales comenzaron a tomarla como comparación. Hasta finales de los 70 esta bola estuvo en servicio como reservorio y actualmente pertenece al comando general del Cuerpo de Bomberos de Maracaibo, y ya solo es visible desde muy cerca o desde muy alto en el aire. Está allí desde hace más de medio siglo, entre las calle Falcón y Pichincha en la esquina de avenida 8 (Santa Rita)
No hay comentarios:
Publicar un comentario