sábado, 6 de febrero de 2016

Una caja

Esta palabra que posee múltiples significados, uno de ellos el de recipiente  de metal, madera o cartón que sirve para guardar o transportar objeto, cuya forma generalmente es cuadrada o rectangular, tiene en nuestro dialecto un significado puntual también para señalar el recipiente donde se transporta o almacena las botellas de cerveza o refresco, que también se llaman gaveras y esto es producto que en un principio se comercializaba la cerveza en recipientes de cartón o cajas por lo que el termino quedó para definir esto. Cuando se eliminaron y se pasaron a usar gaveras de madera, que es un venezolanismo que proviene del campo con el cual se  llamaba el aparato de madera con varios compartimientos donde se enfriaba la miel de caña que se obtenía en los trapiches, el nombre original se mantuvo y todavía cuando ha pasado un siglo es común señalar las de hoy plástico de la manera original, aunque nada tienen que ver con este tipo de recipiente. “Voy a comprar diez cajas de cerveza para pasar el carnaval” 

viernes, 5 de febrero de 2016

El Palacio Roncanjolo

Esta desaparecida edificación construida a comienzos del siglo 20 estuvo situada en el sector los Haticos, cerca de Puente España y al lado de la Iglesia La Milagrosa, en lo que actualmente son las instalaciones del Ince. Fue propiedad de la familia Roncanjolo, descendientes de Benito, un próspero inversionista europeo, con propiedades en Marsella  que llegó a la ciudad y fundó grandes casas comerciales y una flota mercante, además de ser el principal accionista junto a sus hijos Juan y Andrés del gran ferrocarril del Táchira, este era descendiente  a su vez de Andrés quien fue vice cónsul de Francia en la ciudad. Júan fue quien mandó a construir el castillo que sirvió como lugar de veraneo  por algunos años hasta que en 1922 pasó a ser las oficinas de la Caribbean Petroleum integrada posteriormente al grupo Shell y al dejarlas estos quedó abandonada y finalmente destruida. Era considerado el edificio más grande de la ciudad y su estilo de palacete prusiano no era muy común.  Poseía grandes patios y en sus inicios un pequeño muelle que posteriormente desapareció cuando la zona fue rellenada. Los hijos de Juan fueron presidentes del Zulia, Luis en 1936 y Benito en 1943. 

sábado, 30 de enero de 2016

El autocine del Milagro

La época de los 60 revolucionó a el planeta y entre esas nuevas formas de entretenimiento estuvo el autocine, que aunque databa de los años 30 fue en los 50 que se trasformó en popular en Estados Unidos, donde nació, aunque un sector de la población los consideraba inmorales. Nuestra ciudad, cinéfila por excelencia y tradición, contó con uno de estos novedosos lugares situado en la avenida el Milagro, donde hoy está La Vereda del Lago. La pantalla daba fondo al paisaje lacustre y se encontraba casi en la orilla de esta. Solo funcionaba como lógicamente es en la noche y era un lugar muy concurrido por los enamorados  y jóvenes, el sonido era deficiente y el mismo llegaba a través de unas pequeñas cornetas instaladas  en un paral. Cada veinte minutos  o menos, los que fungían como guardianes hacían ronda con una linterna para evitar que se realizaran actos indebidos dentro del vehículo, algo que sin embargo ocurría, ya sea por viveza del usuario como por soborno a los vigilantes. No solo se proyectaban películas sino que también se servían comidas al estilo norteamericano que constaban básicamente de hamburguesas, perros calientes, papitas fritas y bebidas, las cuales eran servidas en una bandeja por personal femenino. Fueron muy populares las películas de terror que proyectaban a altas horas de la noche. Pero a pesar de ser un boom en ese entonces su vida fue corta, tal vez menos de una década y al final cerró, quedando las instalaciones abandonadas hasta que fueron demolidas en 1978 cuando comenzaron los trabajos de relleno y construcción del Paseo del lago, quedando solo la pantalla que aún se encuentra en el lugar.  Nunca tuvo un nombre, solo un aviso con la palabra Autocar que significa en inglés autocine estuvo en sus instalaciones, por lo que se le bautizó por el sector donde estaba o simplemente como autocine, porque era el único, a pesar que en la Pomona en donde se encuentran los edificios de Las Pirámides, estuvo por muy poco tiempo otro.   

viernes, 29 de enero de 2016

Estar de pies y piernas bien

Esta expresión ya es muy raro escucharla en nuestro dialecto, aunque hace algunos años era de cierta forma común. La misma no tiene relación con el hecho de estar sano de las extremidades que acá se nombran, sino que era usada como una forma de decir que una persona, de cualquiera de los dos géneros,  se encontraba bien vestida. Es parte de esa inventiva autóctona que ha enriquecido nuestra habla desde hace mucho tiempo. “Mi sobrino está de pies y piernas bien, seguro va pal matrimonio de su primo” 

Alicatero

Con este nombre se bautizó en nuestro dialecto en los años 60, un personaje que se hizo popular pero no agradable, quien trabajaba en las empresas eléctricas e hidrológicas de ese tiempo y cuya labor era quitar el servicio a los que no lo pagaban o se atrasaban en hacerlo. Como cosa curiosa a pesar que el que trabajaba en Enelven usaba alicate y otras herramientas para desconectar los cables del medidor, que en ese entonces se encontraba dentro de la vivienda, no era así el del Inos, quien utiliza llaves de tubo para despegarlo, sin embargo fue más recurrente el uso de este nombre para ellos. Tal vez por el hecho que estos mismos se hacían cómplices de los infractores y les vendían los famosos ladrones. Aunque ambos servicios siguen siendo parte de la vida cotidiana ya es muy raro que se les llame de esta manera. “Monche está trabajando de alicatero en el Inos y quedó en conseguirme un ladrón”

Raspahielo

Con este nombre se conoce a las maquinas o los cepillos cuyo objetivo es raspar el hielo, sin embargo cuando la tecnología del celular llegó y fue creciendo entre los modelos más populares estuvo el Motorola Tango 300 que comercializó la empresa Telcel y que en nuestro dialecto, haciendo gala de esa forma similistica común del mismo, se bautizó con el nombre citado, por su forma muy parecida al instrumento de trabajo de los cepillaeros, aunque lógicamente solo servía para llamar y recibir ya que los mensajes de texto todavía no habían llegado. El nombre se hizo popular y se usó en otras regiones, mientras que en otros países se le llamó ladrillo. Aunque son dos palabras se pronuncia como una sola “Mi primer celular fue un raspahielo que todavía tengo guardado”

viernes, 22 de enero de 2016

Fuente de soda La Hoyada

Este fue uno de los sitios famoso de la Maracaibo de los años 60, 70 y 80 situado  casi al final de Bella Vista, quien tuvo como vecino por un tiempo a las tiendas Vam. Tomó su nombre del primer acueducto de la ciudad inaugurado por Guzmán Blanco en el lugar donde se encontraba un pozo que sirvió por muchos años como fuente de agua dulce que era transportada por los famosos agüeros para la población. El propietario del negocio fue Andrés Ángel Montenegro  quien falleció en 1964 y le fue alquilado por los familiares de este a Alfredo Sánchez, un cubano que se residenció en estos lares y que era un amante enamorado de la gaita, razón por la cual en el lugar nunca faltaba un grupo gaitero. El lugar estaba dividido en dos ambientes, la fuente de soda familiar, famosa por sus sándwich, considerados los mejores de la ciudad, cuyo ingrediente secreto era la salsa inglesa y la cervecería, restaurant El Hoyo, donde se disfrutaba de bebidas alcohólicas, música en vivo, platos regionales, nacionales e internacionales y permanecía abierto hasta altas horas de la madrugada, siendo uno de los preferidos por los noctámbulos marabinos, y en las fechas de la feria de la Chinita donde se efectuaban concurridos amaneceres gaiteros. También fue uno de los primeros sitios donde te servían en una bandeja en el carro. Cerró sus puertas el 26 de mayo de 1996.

viernes, 8 de enero de 2016

Tienda Marazul

Este negocio fue quizá el más popular del viejo Saladillo y el que más tiempo duró ya que fue uno de los últimos demolidos por la piqueta, hecho ocurrido en 1979. Un local cuyo fundador terminó también siendo un personaje en la historia de la ciudad por sus ocurrencias. En 1948, José Lorenzo Soto, conocido como Cambuleto, por lo arqueado de sus piernas, se puso al frente del negocio familiar y en una casa grande pintada de dos tonos de verde, ubicada en la Calle Ricaurte, frente a la Plaza Monseñor Arturo Celestino Álvarez,  inició labores en el negocio con la mayor variedad de artículos del sector.  Era abasto, sitio para beber y parrandear, salón de juegos  como dominó y billar y promovedor de cuerdas para los cuatros y palos de vera para los furros, razón por la cual era visitado asiduamente por los gaiteros. Las ocurrencias, don de gente y humildad, además de una jocosidad sin límites de su dueño la hicieron, quizás la más querida del sector. Personas de todas las edades y sexo la visitaban, y incluyendo un nutrido grupo de estudiantes que iban a la plaza que estaba al frente a estudiar. Ha sido inspiración para muchas gaitas y la expresión de su dueño para negar un fiao “Si me lo carameliais” es parte de nuestro dialecto. Dos años después de su demolición murió su propietario y sus hijos abrieron un negocio en la misma calle, al lado de la plaza centenaria,  unos metros frente a donde estuvo el viejo y le pusieron “La esquina de Cambuleto” lugar que continúa y es depósito de licores, tostadas, venta de repuestos y un pequeño museo donde se encuentra un colección de botellas de malta, cervezas y refrescos pertenecientes a sus padres, además de un grupo de fotografías en blanco y negro.

miércoles, 6 de enero de 2016

La esquina de Mc Gregor

Este fue el lugar más popular de la Maracaibo desde los años 30 hasta finales de los 60 y tal vez incluso los 70 con un estilo francés donde resaltan los mercurios que adornan la parte superior de los ventanales. El edificio en cuestión tiene una larga historia. Fue construido en 1892 por ingenieros galos para Emilio Mc Gregor, posee dos plantas, y tras ser bodega, casa de habitación, y sede del Club Comercio, en 1919 Carlos Martínez la alquila y constituye la firma Mac Gregor  que pasó a convertirse en la primera tienda por departamento de la ciudad y la que más clientes poseía, pero sería en las afueras de esta donde palpitaba como un gran corazón la ciudad, ya que era en la Plaza Baralt donde se daba cita el pueblo. En esa esquina, que es la intersección de las calles Colón y Comercio, pasaba el tranvía y posterior a la desaparición de estos en 1930 y hasta 1952, se colocó en su acera una bomba manual de gasolina que funcionaba por gravedad y era propiedad de Abraham Vargas,  donde se surtían las jaulitas de transporte que heredaron los pasajeros del tranvía y los escasos carros de los 30 y 40. Allí fue muy famoso “El periquito de la suerte” que era un señor con un periquito y una cajita con papelitos donde se le leía la suerte al cliente que pagaba para que el ave los sacara. .Entre los 30 y 40 el sector tenía presencia de personas las 24 horas del día y en el mismo los periódicos de la época instalaron pizarrones donde anotaban las noticias de última hora que iban llegando a la redacción de los mismos. Fanáticos del beisbol, carreras de caballo y otros juegos y deportes, junto al pueblo de todas las clases sociales se daban cita allí y las tertulias se hacían interminables, también el comercio informal fue tomando toda la plaza. Allí se formaron sociedades mercantiles, se gestaron matrimonios, se citaron enamorados y hasta sirvió de punto para los más desconocidos propósitos. Sobrevivió a la destrucción del Saladillo pero un voraz incendio destruyó en 1978  la parte interna del edificio quedando solo levantadas las paredes externas, entre ellas la de la esquina. Este en esa época y desde 1950 había pasado a ser un improvisado centro comercial con tiendas como Calzados Ciro, Molko y la Casa Eléctrica, ocupando Mac Gregor el fondo del lugar. La desocupación de la Plaza Baralt y los nuevos tiempos acabaron con la vieja costumbre de darse cita allí y aunque comercialmente ha seguido siendo casa de algunos vendedores ya solo es parte dela historia local. Recientemente han decidido restaurar la zona y entre las edificaciones se encuentra esta.  

El paseo Ciencias

Esta fue una de las obras con menos sentido de las construidas en la ciudad, representando algo como la justificación por haber derribado la mayor parte de El Saladillo en 1970. Construido en el centro de la ciudad tenía forma de rectángulo y comenzaba en la avenida 5 (Urdaneta) hasta la 12 (Padre Añez) situada en la Basílica y entre las calles Venezuela y Ciencias, por esta última tomó el nombre aunque su nombre oficial fue Paseo 28 de Enero. Recorriendo parte de las antiguas calles Colón, Vargas, Páez, Miranda, El Milagro  y Campo Elías. Tal como su nombre lo indica el mismo fue creado para que los habitantes tuvieran un espacio abierto donde caminar.  Inició su construcción en 1970, se culminó en 1973 y se inauguró el 23 de julio de ese año. En el mismo con la idea de recreación visual de los transeúntes se colocaron esculturas y estructuras de artistas como Jesús Soto y su arte cinético llamado Progresivas Plásticas, Homenaje a Virgen de Chiquinquirá de Lía Bermúdez,  Los gaiteros de Víctor Valera, Transposición de Pedro Vargas, además de la réplica de La Victoria de Samotracia y El Reloj de Sol; todas desaparecidas después del posterior abandono del mismo por falta de mantenimiento de sus áreas.  Estuvo conformado por tres plazas, la primera comenzaba frente al teatro Baralt y culminaba en el fondo de la Iglesia de Santa Bárbara, la segunda rodeaba esta y la tercera iba desde el frente de la misma hasta el frente de la Basílica. Todas con revestimiento cerámico, zonas verdes y bancos para descansar o simplemente sentarse.  Dado que el centro de la ciudad se transformó en un lugar de paso tras la destrucción de las viviendas, no solo en El Saladillo sino también a sus alrededores, las visitas al mismo siempre fueron limitadas a compradores y vendedores del sector, algunos turistas y en eventos especiales como la Feria de La Chinita, que durante varios años se efectuó en ese sector. En la tercera plaza del mismo en el 2004 se construyó La Plaza de la Aparición y actualmente hay proyectos del CRU para rescatar el resto.  

lunes, 4 de enero de 2016

Guequito

Esta palabra que se escribe con h pero que por razones de nuestro dialecto se pronuncia con g es de uso común desde hace mucho tiempo y nada tiene que ver con el diminutivo de gueco o hueco, que es un espacio abierto o vacío en algún lugar. La usan los consumidores de licor para señalar los sitios pequeños, generalmente clandestinos, donde se expenden estos y en ocasiones también se juega, tienen la virtud de hacerlo en días y horas no laborales. El resto de la colectividad también lo usa para señalar negocios con clientela muy reducida o situados en lugares pocos accesibles. “El domingo vamos pal guequito de Ramón a jugar dominó”

Misterioso

Esta palabra aunque suene como algo que tiene relación al misterio y en general es así, pero también la usamos en nuestro dialecto para endilgársela a las personas que suelen ser muy reservados, poco expresivos y que no son dados a contar sus experiencias personales o acciones realizadas a los demás, en resumen que es introvertida. Nada tiene que ver con que esta persona pertenezca  alguna secta  ocultista o algo similar. Todavía es común escucharla. “El misterioso de tu hermano como que tiene una novia en Cabimas”

domingo, 3 de enero de 2016

Mamoná

Entre las frutas más comunes en la ciudad y región está el mamón, razón por la cual su consumo es cotidiano y en nuestro dialecto el nombre de este se usa para varias cosas, sin embargo  indicamos puntualmente con esta palabra el guarapo hecho con ella, algo sencillo y que era parte de nuestras bebidas predilectas por lo fácil de preparar. En un recipiente se echan los mamones pelados y se deja por varios días para que la fruta vaya dejando su jugo en ella, algunos lo colocan a temperatura ambiente, otros lo meten en la nevera. En el tiempo deseado se le echa azúcar al gusto, se bate enérgicamente con una cuchara o paleta para que se desprenda parte de la carne de la fruta y se toma. Se acostumbraba echarle agua de nuevo y dejarlo otros días más y en ocasiones se le agregaba nuevas frutas. En antaño era el refresco preferido para los jóvenes después de algún juego o actividad. Existe una variedad con el mismo nombre en Lara en la cual le quitan la carne a los mamones y al jugo le agregan leche condesada, leche en polvo, vainilla y se licua. “El equipo que pierda pone el azúcar para la mamoná”

viernes, 1 de enero de 2016

Dulce de lechoza con piña

Entre esa gama de dulces venezolanos quizás el de lechoza por ser hecha con una fruta oriunda de America sea uno delos más representativos. El origen del dulce data de la colonia y las forma de prepararlo en todo el país es similar, solo cambiando algunos ingredientes y la forma como es cortada la fruta, sin embargo en nuestra región existe una mezcla algo más autóctona al que se le agregó piña que comenzó siendo utilizada para festividades, especialmente la decembrina y es quizás el más buscado en esas fechas. Este manjar es de fácil preparación por lo que es popular, dependiendo la cantidad que se haga el número de frutas aumenta pero la relación de la combinación es de una lechoza, una piña y un kilo de azúcar. La lechoza debe estar verde y se le quita la concha igual pasa con la piña, ambas se rallan y se coloca la lechoza  a hervir en un recipiente agregándole clavitos y canela, más o menos por media hora, luego se le agrega el azúcar y se deja hirviendo más o menos dos horas para después agregarle la piña y dejarla al fuego una media hora más. Se deja enfriar y en un recipiente se mete en la nevera. Se acostumbra servir solo o acompañado con manjar blanco y es llamado en otros lugares cabelleras de lechoza y piña por el tipo de corte, incluso hay quienes lo confunden con otro dulce que se llama cabello de ángel. Existe una variante a la cual se le agrega coco también rallado. “El postre de mi abuela para el pernil es dulce de lechoza con piña”

jueves, 31 de diciembre de 2015

Melcocha

Este nombre señala a un dulce tradicional en la región hecho con panela y aunque se le achaca un origen ecuatoriano y su nombre es aragonés, la variante zuliana es única ya que se le agrega clavitos y canela. También muchos la llaman alfandoque o alfandoca, nombre que identifica a un dulce también hecho de panela o melaza pero de diferente consistencia ya que es más parecido a las cocadas y de hecho se le agrega coco, sin embargo ambos nombres perduran señalando la misma confitura. Prepararlo es sencillo, se coloca la panela en agua, agregándole los clavitos y la canela y se deja hervir, batiéndola constantemente con una paleta,  hasta que esta primero se disuelva y luego forme una pasta cremosa que aún caliente se amasa y se estira para lograr elasticidad, esto último se hace artesanalmente pasándola por un clavo de cuatro pulgadas clavado en un horcón o un palo y jalándola para que vayan quedando gruesas barras retorcidas  que al enfriarse  mantienen esa característica de estirarse. En otras localidades también le dan otras formas y las venden como golosinas o caramelos. Por lo económico de sus ingredientes y su fácil elaboración era un dulce muy popular, aunque ya no es tan común encontrarlo como en otras épocas en la región. “Abuela tenía batatas en los brazos de estirar melcocha” 

Los ferrys

Durante más de tres décadas estos trasbordadores conectaron la ciudad de Maracaibo con el resto del país, siendo piezas fundamentales en el desarrollo regional. La compañía translacustre propiedad de Manuel Belloso y Carlos Julio Dempaire es la que administró estos los cuales iniciaron operaciones en 1939 siendo el primero en arribar al muelle de la ciega el “Coquibacoa” quien había salido desde el muelle municipal de Cabimas, posteriormente se sumaría a este el “Catatumbo” y en 1940 se abriría el muelle de Palmarejo, propiedad de la misma empresa y se irían sumando con los años otras embarcaciones, que curiosamente en honor a la señora Doña Cruz Nava de Belloso, todas empezarían sus nombre por la letra C, siendo algunos de ellos Cabimas, Cacique, Caracas, Cordillera, Colón, Caroní, Ceuta, Cumarebo, Coro, Carabobo, Cardón, etc. El pasaje comenzó siendo de un bolívar para quienes iban a pie y 5 bs con carro. Las salidas comenzaban desde las 5 am y terminaban a las 8 de la noche. El trayecto se hacía en menos de una hora y en el interior del transporte se ofrecían pastelitos, comida rápida y bebidas.  Era una experiencia interesante que quedó grabada en las mentes de quienes la hicieron y de quienes los despedían desde la Ciega o Palmarejo ya que la bandada de buchones se las ingeniaba para tomar los desperdicios. También fue un medio de supervivencia para comerciantes formales e informales que laboraban en ambos puertos de atraque y alrededores. Tres días después de  la inauguración  del Puente sobre el lago, el 27 de agosto de 1962 el “Caracas”hizo el último recorrido al mando del capitán Orangel Urdaneta. Algunos regresarían dos años después cuando el tanquero Esso Maracibo derribó el puente y prestarían servicio hasta repararse y reabrirse este entre los meses de abril y octubre. El imaginario popular, los artistas y gaiteros los han perpetuado a través de composiciones y obras.

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Sois más fuerte que el odio

Aunque esta expresión no es autóctona el significado que le damos acá si lo es.  Nada tiene que ver con fortaleza o resistencia, connotación con la que se asocia en diferentes partes del mundo, aunque también lo usamos en ocasiones de esta forma.. En nuestro dialecto la misma tiene en la mayoría de los casos forma de molestia ante la insistencia de alguien en algo que no deseamos saber o continuar. También se usa para señalar el carácter repetitivo de una persona en tratar de obtener algo e incluso se le endilga a quienes están en todos lados, o sea las personas que solemos ver en los lugares que vamos y no creemos que pueda estar. Es de uso común y la misma tiene su origen en épocas muy remotas y en versículos bíblicos donde se habla de la fuerza del amor y del odio. “Sois más fuerte que el odio, no veis que no te estoy parando” “Mijo, sois más fuerte que el odio, estáis en todos lados”

martes, 29 de diciembre de 2015

Plaza de la muñeca

Entre esas plaza emblemáticas de la ciudad se encentra esta. Ubicada en el barrio el empedrao o Santa Lucia, fue inaugurada en 1910 cuando era  presidente de Venezuela Juan Vicente Gómez y existía la figura de presidente en el Estado. La misma ocupaba un pequeño espacio donde se erigió un obelisco chato cercado, colocado sobre dos bases rectangulares donde se encuentran esculpidos los símbolos patrios que posee en la punta de este una escultura representativa de la estatua de la libertad de Nueva York, razón por la que fue nombra la Plaza de la Libertad. Sin embargo la colectividad y los visitantes nunca le dijeron de este modo sino que le bautizaron como de la muñeca, haciendo referencia a la escultura antes citada. Con los años es espacio de esta fue ampliándose hasta alcanzar el actual que es 100 metros cuadrados. Su ubicación era entre las avenidas 3A y 3B con calle 89E pero ya hoy llega hasta la Av. Bell Vista. En otrora, cuando el cine Imperio situado frente a ella estuvo en su apogeo, era un lugar muy visitado pero actualmente es un sitio de reunión de parroquianos y visitantes, sin embargo no posee el alcance turístico de la de Santa Lucía ni la . Ha sido reacondicionada y remodelada en varias ocasiones.

domingo, 27 de diciembre de 2015

Las quince letras

Este es otro de los sitios considerados como iconos del viejo Saladillo que la piqueta desapareció, otra bodega o pulpería donde los maracaiberos de antaño se reunían para conversar, beber, gaitear, echar pinta y comprar los alimentos de consumo diario. Era una casa de fachada colonial, grandes puertas y techo de teja que estaba situada a muy pocos metros de la Basílica, frente al hospitalito Su propietario era Luis Arrieta, un hombre bonachón, sencillo, buena gente y afable que ofrecía en el lugar además de víveres y bebidas, una gama amplia de artículos que incluían carnes,  dulces caseros, entre ellos de limonzon, conservitas de coco  y unos bizcochitos de almidón que ya han desaparecido. Al lado quedaba la Botica Occidental de Olimpiades Galué. Era quizás el lugar más visitado del sector y los personajes populares de ese entonces lo visitaban. Hay quienes afirman que el nombre se debe a que este contenía 15 letras pero igual hay quienes sostienen que el mismo es un eufemismo que se usaba en ese entonces para enviar a la gente para que su progenitora. Por su ubicación fue uno de los primeros en ser demolidos y los artistas y el imaginario popular lo han perpetuado de diversas formas, entre ellas la gaita. 

Carne mechada de plátano

Con este nombre se conoce en nuestro dialecto a este plato que es oriundo del sur del lago. No posee carne como mencionan sino que la misma se sustituye por conchas de plátano que se colocan a secar al sol y luego es esmechada como la carne, pasada por agua con sal y se le agrega los mismos ingredientes para la preparación que a esta; que son verduras y condimentos y se pone a guisar. El resultado es tan similar al original que muy pocas personas notan el cambio de la carne por la concha del plátano. Es un plato muy nutritivo y sano que se acompaña con arroz, granos, plátano frito ensalada o cualquier entorno. También se usa para rellenar arepas o empanadas aminorando de esta forma el costo de preparación de estas. “Quedé azul con una carne mechada de plátano que me comí en el guayabo”

sábado, 26 de diciembre de 2015

La V.O.C

Entre esos sitios populares del barrio el Saladillo que la piqueta se llevó se encuentra este. Una tienda o pulpería como también le decían en aquel entonces,  donde confluían diversos estratos sociales para proveerse de alimentos y también para tertuliar, tomar algunas bebidas y gaitear. Según algunos cronistas, su propietario Adalberto Bracho, a quien apodaban el cañadero, le puso el nombre al negocio porque el mismo lo fundó con el dinero ganado trabajando en la Venezuela Oil Company y este son las iniciales de esa empresa petrolera. Estaba situado este local en San Juan de Dios, en los fondos de la Basílica, en la calle Padre Faría intersección con el callejón la gaveta, a pocos metros del hospitalito y se mantuvo por varios décadas, sirviendo un tiempo de vivienda a la familia hasta que el crecimiento del negocio obligaron mudarse a esta. Estaba casi 24 horas abiertas ya que desde las cuatro  dela mañana y hasta altas horas de la noche atendía a sus clientes que compraban entre otras cosas, carne de cacería, pan a locha, queso cañadero aderezado con pimiento, bollitos de coco envueltos en hojas de bijao y hasta huequitos para la regadera, como decía su eslogan, inventado por alguno de sus clientes. Desde la madrugada Adalberto iba en burro hasta el mercado principal y al de las piraguas a abastecerse de algunos de los productos que ofrecía. Fue un lugar de cierta manera romántico ya que el ambiente se trasladaba hasta la calle y el servicio prestado era de primera. Se ha homenajeado al mismo con varias gaitas que han logrado perpetuar su estadía a las nuevas generaciones.    

La Plaza del buen maestro

Esta es uno de los iconos más viejos de la ciudad y también la que más vicisitudes ha pasado. Situada en la intersección de la avenida Bella Vista con El Milagro, fue el primer paseo lacustre construido en la ciudad. Fue en 1927 cuando el mandatario regional Vicente Pérez Soto decidió tomar ese espacio de terreno histórico, ya que allí se efectuó la Batalla Naval, situado cerca del matadero para darle a la población un espacio para que este interactuara con el lago. En la construcción de la misma estuvo involucrado el arquitecto Jeromé Hoet. Fue llamada así en conmemoración del premio anual que se le daba a los educadores y que había creado el mandatario como homenaje a su madre Herenia Soto. El brazo de terreno fue cubierto con piedras y las barandas, que antes estuvieron en la plaza Bolívar, daban la seguridad al caminante de no caer al agua por descuido, al final un bohío con techo de caña servía como mirador y unos faroles lo iluminaban. Años después se instaló allí el primer puerto de hidroaviones del  país, hasta que se construyó Grano de Oro. Luego cambió su aspecto de cominería y se transformó en una  larga herradura por donde circulaban los autos y había un espacio sin barandas con unas escaleras donde la gente solía lanzar sus anzuelos.  El bohío se transformó en un restaurante donde también servían bebidas y helados y a finales de  los 60 cuando Hilarión Cardozo era gobernador se le agregó al final un chorro de agua vertical que imitaba al que se encuentra en el lago de Ginebra y que tuvo que ser quitado tiempo después porque impregnaba de salitre todo. La plaza ha sido abandonada en múltiples ocasiones y restauradas otras tanto, cambiando sus pisos de piedra por granito, eliminando la vía de los automóviles y colocándole algunos establecimientos, sin embargo su principal problema no ha sido afrontado que es el maloliente olor de las aguas producto de las aguas negras que desembocan en el lago y de las cañadas que están cercanas. Sin embargo sigue siendo un lugar de asistencia parar quienes llevan sus niños al parque de distracciones o para quienes desean caminar y pasar un rato frente al lago sin el bullicio de la Vereda del Lago. 

jueves, 24 de diciembre de 2015

Calle Vieja

Entre esos sitios desaparecidos de la ciudad que marcaron una época entre jóvenes y adultos se encuentra este. Situado en la azotea del recién inaugurado Centro Comercial Costa Verde, con decoración de la Maracaibo de antaño, de allí deriva su nombre, fue el pionero de las ferias de comida en los mall. En los años 80 y 90 se transformó en el sitio de reunión de amigos, enamorados, familiares y turistas, que degustaban alguna hamburguesa en el tropiburguer, unos churros en la entrada o se divertían en las novedosas, en aquel momento, maquinitas. También había tiendas, sitios para tomarse alguna bebida, otros lugares para comer y una variada gama de artículos que terminaron convirtiendo a esta especie de capsula urbana en el catalizador para caminar y mirar.  

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Tostadas Malancone

Este es otro de los lugares tradicionales de la ciudad, que propios y extraños están obligados  a visitar, ya que es la cuna de una de las arepas más nombradas  y consumidas por los noctámbulos desde hace más de sesenta años, la agüita e’ sapo. En 1954 Don Luiggi Morena echó raíces en la ciudad y abrió un puesto de arepas en la intersección de la avenida Cecilio Acosta con Bella Vista, cuando ambas apenas eran caminos de tierra, para sobrevivir y poco a poco el sabor de estas fue ganándole espacio en los comensales nocturnos que a medida que creció la ciudad fueron visitándolo. Según contó el propio Luiggi el apodo de Malancone se lo puso el director del equipo de beisbol llamado La Fusta, cuando su incipiente negocio era visitado por pocas personas. Su legado ha quedado impregnado con su popular creación la cual ha sido imitada y vendida durante años en otros puestos de comida rápida pero nunca igualada. Es una arepa crocante compuesta de dos tapas, una de estas se rellena con pernil horneado, queso frito pasteurizado y se le baña con el jugo que queda en la cocción del pernil, que es lo que bautizó Luiggi como el agüita é sapo y que terminó dándole el nombre a la arepa, luego se le coloca la otra tapa. Actualmente está ubicado en la Avenida Bella Vista diagonal al CC Costa Verde.

Cepillados Jesús Ríos

Este es otro de los iconos tradicionales de nuestra ciudad, que fue la primera en tener luz eléctrica y fábrica de hielo, elemento indispensable para el cepillao. En 1930 Jesús Ríos, a quien apodaban chucho, llegó a la esquina de la calle Soledad (89B) con avenida 7A, en Veritas y en su casa de color amarillo y azul que también servía de hogar, inició, siendo el pionero de hacerlo en un local, la venta de cepillaos, ofreciendo sabores que fueron creciendo y que gracias al empeño y calidad en su preparación y la utilización de frutas naturales y no de esencias,  fueron convirtiéndose en los más buscados de la ciudad que iba creciendo. El progreso, la destrucción de El Saladillo y los cambios no alteraron el sabor de estos y a solo 15 años de cumplir el siglo se mantiene como negocio familiar brindando lo mejor y sumando también guarapos, entre ellos de piña y el autóctono papelón con limón. Es un lugar de obligada visita para turistas y habitantes de la ciudad agobiados por las altas temperaturas. 

martes, 22 de diciembre de 2015

Dale que ya cayó

Entre esas expresiones cotidianas de nuestro dialecto usadas en el argot de transportistas de pasajeros  de buses y micros se encuentra esta. Con la misma el colector o algún pasajero frecuente de estas unidades le hace saber al chófer por medio de un grito que ya puede arrancar y proseguir su ruta porque el o los pasajeros que bajaban ya lo hicieron. Esto en ningún momento  se traduce literalmente en el sentido de caída. También se escucha en otras regiones. “Dale que ya cayó y se hace de noche”Dale que ya cayó
Entre esas expresiones cotidianas de nuestro dialecto usadas en el argot de transportistas de pasajeros  de buses y micros se encuentra esta. Con la misma el colector o algún pasajero frecuente de estas unidades le hace saber al chófer por medio de un grito que ya puede arrancar y proseguir su ruta porque el o los pasajeros que bajaban ya lo hicieron. Esto en ningún momento  se traduce literalmente en el sentido de caída. También se escucha en otras regiones. “Dale que ya cayó y se hace de noche”

El emporio del libro

Este es otro de esos sitios modernos y  tradicionales de nuestra ciudad. Un lugar emblemático de la cultura popular regional, donde los libros son los protagonistas. Está ubicado en la avenida Cecilio Acosta, entre las calles 8 (Santa Rita) y 8B. Nació en plena Plaza Baralt en los años 80 cuando su fundador Carlos Maglione, dio rienda suelta a su pasión de brindar textos de cualquier índole a bajo costo a estudiantes y público en general, de tal modo que en una mesa se encargaba de vender y comprar estos. El actual local cargado de un carácter bohemio abrió sus puertas en 1984 y desde ese momento se ha convertido en un sitio de confluencia para el arte en sus diversas expresiones, siendo además de librería de libros usados, galería, pila bautismal, lugar de tertulias y reuniones para artistas y amantes de diferentes corrientes que han dejado sus improntas en el lugar, en el que destacan estanterías y objetos de vieja data que sirven de decoración y juntos conforman un pequeño museo, alejado de las pomposidades y muy cerca de las expresiones artísticas. Toda una casa de saberes donde se hacen fugaces las horas ante tantos libros, siendo la que mayor variedad de títulos ofrece en la región y tal vez el país. Un lugar de obligada visita para quienes la lectura  y la cultura sea su afición.   

sábado, 19 de diciembre de 2015

El encendido de Bella Vista

Esta es quizás una de las más nuevas tradiciones de la ciudad de Maracaibo. Inspirado, según cuentan algunos cronistas, en el variopinto encendido de luces  que colocaban en las casas en una Urbanización o campo petrolero de la Costa oriental oriundos de Norteamérica, Manuel Rosales, alcalde de la ciudad en 1996 da inicio al decorado y alumbrado de la avenida 4, Bella vista, arteria vial inaugurada en 1943 y una de las más importantes de la ciudad. Desde ese entonces desde el primer viernes del mes de noviembre se transforma en el inicio de la navidad para los maracuchos. Miles de luces de colores que desde las 6 de la tarde titilan acompañando las estrellas junto a adornos y representaciones de elementos arquitectónicos y obras notables, que identifican nuestros valores culturales se transforma en un espectáculo que propios y extraños, en un trayecto de 8 kilómetros recorren y perpetúan a través de fotos y videos. En el día inaugural las autoridades regionales hacen acto de presencia y en diferentes tarimas alrededor del recorrido la gente se reúne para celebrar el magno evento que se reinventa con los años que pasan y va tomando diferentes elementos, entre ellos tecnológicos, como las luces Led.  

viernes, 18 de diciembre de 2015

El pesebre de Canchancha

Entre los lugares tradicionales de la época decembrina de la ciudad de Maracaibo que han permanecido por más tiempo como tal se encuentra este. Toma su nombre de la zona conocida como tal al norte  dela ciudad, producto de que allí se encontraba un hato con ese nombre y pertenecía a la familia Ríos, y es una tradición familiar de la familia Cifuentes. Fue colocado por primera vez el 16 de diciembre de 1958 sin imaginarse Guillermo Cifuentes Montiel y su esposa María de la Cruz Gómez Álvarez , emigrantes nicaragüenses que durante ochos años vivieron en Colombia, seis en Barranquilla y dos en Santa Marta, donde también fue colocado, que medio siglo después sería declarado patrimonio cultural del Estado. A medida que la ciudad fue creciendo también fue haciéndolo este y su colorido fue cautivando a  las personas que lo tomaron como visita obligada en la época navideña, desplazando al del Hogar Clínica San Rafael, el más popular en los años 60 y 70. Luego de la desaparición física de ellos, su hijo Nicanor continúo con la tradición y en 2008 pasó a convertirse en una fundación. Actualmente posee más de 2 mil figuras traídas de los 5 continentes, en tres secciones que nos muestran el pueblo de Belén, Jerusalén en la época de Jesús y una parte que representa a Venezuela. Además en la parte baja del pesebre se encuentra la única réplica en el mundo del lugar donde nació Jesús. A cielo abierto este lugar, que comenzó en un espacio de dos metros cuadrados debajo de una mata de uva de playa, es sitio de reunión, fe, devoción cristiana y un viaje al pasado y las regiones que representa.  

Chicaguire

Con este nombre conocemos en nuestro dialecto a un ave muy común, hace algunos años en la región sur de la costa oriental del lago que hoy está en peligro de extinción, producto de la caza indiscriminada ya que su pechuga era considerada una exquisitez y por la destrucción de su hábitat natural ya que se alimenta solamente de cuatro especies de vegetales propios de los humedales. Dado su tamaño y características era considerado erróneamente una especie prehistórica, incluso la asociaban con los  Pterodáctilos ya que en la coyuntura de sus alas posee grandes y puntiagudos espuelones que le sirven para defenderse y defender su crías de aves rapaces. El color de su plumaje es negruzco excepción del cuello que es un negro intenso y su cara tiene la mitad blanca, con un breve penacho. Mide entre 75 y 90 centímetros y en vuelo o con sus alas abiertas alcanza hasta 2 metros, lo que la coloca dentro delas aves más grandes. Tiene patas rojizas como de gallina y su nombre es Chauni Chavarria o Chavarrí. En épocas lejanas se domesticaba y servía para cuidar las gallinas. “Ya no se ven chicaguires por el pueblo”

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Marusa

Esta palabra se usa en nuestro dialecto en la región andina que antes perteneció a la Provincia de Maracaibo, y en la zona del estado que limita con estos, en un primer momento identificó a los bolsos tejidos donde los campesinos llevaban su comida, posteriormente se generalizó y se le llamó de esta manera a las bolsas, no importa de qué material, donde es llevado cualquier producto, pasando a ser un sinónimo de busaca término usado en la zona norte, incluida la capital del Estado, aunque por razones de migración a la misma, también es posible escucharla allí en una forma limitada. ”Lleváte dos marusas para traer la compra”

Sois una caja e` machetes

Esta expresión era común en nuestro dialecto, en la zona petrolera de la región sobre todo en la costa oriental entre los empleados petroleros, con la misma se expresaba el hecho que una persona tuviera respuesta a todo lo que se le abordaba. Era una alegoría al hecho que una caja llena de machetes por donde se le metiera la mano cortaba y también al hecho que la palabra machete se le endilgaba a las personas que eran buenas haciendo algo.. Ya es muy raro escucharla. “Vergación, sois una caja e`machetes, a todo le metéis el diente” 

La sorpresa

Entre esos lugares tradicionales de la ciudad, se encuentra este ubicado en Santa Lucía, un sitio de confluencia de propios y extraños que se reúnen para escuchar gaitas o para admirar el interior repleto de recuerdos, producido por fotos, pinturas de gaiteros, objetos, botellas, y las paredes llenas de firmas de quienes han dejado la impronta de su visita en el lugar, entre los que hay personalidades de muchas áreas y gaiteros. El lugar con su actual dueño, el afable Diego Arria, llamado también el cronista de Santa Lucía por sus conocimientos,  nace como tal muchos años antes funcionando como pulpería y posteriormente como abasto donde se vendía cerveza, siendo adquirido por 17 mil bolívares el 26 de septiembre de 1971, por este, quien en su adolescencia fue cantante, tamborero, charrasquero y hasta director del grupo gaitero los Diamantes de Santa Lucía, y convertido en lo que es hoy. En el local todo el año es celebración pero destaca el hecho que al igual que Pa que Luis las caimaneras gaiteras son una atracción especial ya que en las mismas participan aficionados ligados con músicos y cantantes de varias agrupaciones en una reunión informal única. Al fondo del negocio hay un espacio que es un verdadero museo de la gaita que contiene fotos, dibujos, afiches, placas de reconocimiento, partidas de nacimiento, diarios antiguos, instrumentos, tapices, pinturas y  muchas cosas más, incluida una vitrola de principios de siglo. Razón por la cual fue bautizada como la esquina de la tradición. Según su dueño “Se llama La Sorpresa porque aquí puedes encontrar cualquier cosa, aquí vive la tradición”.

martes, 15 de diciembre de 2015

Panteón Regional

Este es otro de los lugares emblemáticos del Estado por ser el único aparte del nacional que ejerce las funciones de ser depositarios de los restos de personajes ilustres que hayan nacido o vivido en la región. Se encuentra en la calle Obispo Lasso (Av 4)  entre las calles Carabobo y Padilla y es parte del casi desparecido Saladillo. Fue inaugurado el 20 de enero de 1995, pertenecía a la Arquidiócesis de Maracaibo y está adscrito a la secretaría de cultura, su espacio físico data desde 1814 cuando tras el terremoto de Mérida ocurrido en 1812, la diócesis de allí se mudó hasta acá y estuvo funcionando como Ermita a San Buenaventura y capilla dedicada a la Virgen de Coromoto por iniciativa del padre Olegario Villalobos. Luego abrió sus puertas como Templo Bautismal Rafael Urdaneta en 1988, siendo el padre Ocando Yamarte quien lo bautizara así, razón por la cual algunos le dan el nombre del prócer al Panteón. Este es un complejo de tres edificaciones, el templo, en el centro, la plaza de la Herencia a la derecha y el museo Arquidiocesano a la izquierda. En el interior del primero se encuentran entre otras cosas: el mausoleo de  mármol con capacidad para 36 sarcófagos o nichos y que con el tiempo tendrá que ser ampliado, unas tallas de Madera elaboradas por los curas peruanos Villarruel en 1988, que muestran pasajes bíblicos y a la entrada un libro resguardado en una vitrina, escrito con letra gótica que es el libro original con la fe de bautismo del prócer zuliano en donde se dice que el General Urdaneta nació en Maracaibo y no en La Cañada. Es un lugar donde se destaca la solemnidad, propia de lo trascendental del mismo y donde reposan los restos de personajes como Venancio Pulgar, Udón Pérez, Francisco Ochoa, Anselmo Belloso, Ricardo Aguirre y Felipe Pírela entre otros. En el mismo hay dos cenotafios que esperan los restos de Rafael Urdaneta y Rafael María Baralt que se encuentran en el Panteón Nacional. En la plaza de la Herencia se encuentra dos esculturas, que son del General Urdaneta y su esposa María de los Dolores Vargas y en un muro conmemorativo con ventanas de arco y pilastras en la parte superior hay  once medallones que representan los hijos del general. Está rodeado con una cerca baja de pérgolas decorativas. Es un lugar visitado por habitantes del país y turistas.

Vuelito

Esta palabra cuyo significado debería ser vuelo corto o pequeño, en nuestro dialecto tiene un significado que nada tiene que ver con volar. Se señala con esto al adorno hecho con encajes en alguna prenda de vestir o de tela. Es una deformación de la palabra traída por los españoles vuelillo con idéntico significado y que es aceptada en el diccionario de la Real Academia. En Méjico le llaman olán. “Le compré a la niña unas pantaletas de vuelito”

Mataguajiro

Esta es una palabra de novísima data en nuestro dialecto y nada tiene que ver con el sentido literal de la misma ya que no significa ninguna muerte. Con la misma señalan, generalmente las personas de raza guayú,  en el sector San Isidro, de la ciudad de Maracaibo, y alrededores al refresco Big Cola del tamaño de 3,3 litros, muy popular en esos predios por ser económico en relación a su capacidad, y por el hecho que generalmente las personas que conforman la familia y viven en una casa de esta etnia es numerosa. El nombre es un contrasentido ya que desprende del hecho que estos se matan por él, que en nuestro dialecto significa gustarles mucho. “Vamos a comprar un mataguajiro para que alcance para todos”

Matacán

Con este nombre se identifica en nuestro dialecto una sub especie de venado que era muy común en nuestros montes y era una pieza frecuente y valiosa en las cacerías domesticas que se hacían, por ser un animal ágil y escurridizo, sobre todo en la zona colindante con Trujillo en la Costa Oriental y La Cañada, región donde pasó a convertirse preparado en coco en uno de sus platos tradicionales. Es un animal pequeño que no sobrepasa los 30 kilos de peso, de color pardo rojizo, con una cornamenta puntiaguda sin ramificaciones. Desde 1979 pasó a ser una especie protegida por encontrarse en peligro de extinción. En otras regiones también le llaman locho o candelillo. “Mi abuelo se iba de caza y siempre traía algún matacán y lo preparaba en coco”

domingo, 13 de diciembre de 2015

Hotel Granada

Este es uno de esos famosos lugares de antaño que actualmente se encuentra abandonado y que es blanco de algunas leyendas urbanas. Las ruinas del mismo se encuentran en la antigua Calle Unión, hoy 84 en esquina con 3F. Este hotel fue abierto en 1930 con el nombre de Dalis Hotel y cinco años más tarde regentado por Servio Tulio Faria toma el nombre de la ciudad española que lo hizo famoso. Su construcción que era una mezcla de estilos Art Deco y Art Noveau le dieron el glamour que incluso aun le acompaña, pasando en esa época a competir con los tradicionales que por estar más cerca del muelle eran más visitados entre ellos El Hotel Victoria, lugar donde llegó Gardel antes de ser trasladado a este. En su época fue una construcción vanguardista con sus cuatro pisos para habitaciones, un café panorámico con vista a la unión, una impresionante y lujosa recepción en su planta baja que también albergaba cocina y comedor, una escalera central y un ascensor ubicado en la parte sur, además un semisótano donde se realizaban labores de servicio y depósito y un sótano que era el albergue de un casino llamado Lucky  bar, donde no solo los residentes sino cualquier persona dela ciudad, sobre todo pudientes, desbordaba su pasión por los juegos. En total tenía capacidad para 100 personas  en 67 habitaciones atendida por más o menos 40 empleados y sus muebles europeos, lámparas al estilo parisino y decoración donde abundaban piezas de bronce fueron centro de atención de sus habitantes entre los que estuvieron además del cantante de tango, la novia de América Libertad Lamarque, Toña la negra, Joe Louis, Rocky Marciano y personalidades de todos los ámbitos nacionales e internacionales. Desde mediados de los 50 pasó a ser administrados por los hermanos Milán, Antonio y Esteban Kristoff  hasta 1961 cuando fundaron su propio hotel en la Avenida Santa Rita. Posteriormente procesos legales terminaron por obligar a cerrarlos y desde allí hasta  nuestros días ha estado abandonado. Siendo residencia en algún momento por familias que fueron desalojadas y reacomodadas y vagabundos que alimentaron leyendas de fantasmas y hechos extrasensoriales que ocurre en su interior, el más nombrado tal vez el fantasma de Germán Godoy, un próspero comerciante que dejó su dinero en el juego y las mujeres en el lugar. Otros hablan de almas en pena que alguna vez se hospedaron o trabajaron allí y hasta del fantasma de Gardel. Se mantiene sin decisión por parte de las autoridades acerca de su destino final que podría ser demolerlo o reconstruirlo. 

sábado, 12 de diciembre de 2015

Pasar aceite

Esta expresión es muy común en nuestro dialecto, con la misma se señala el encontrarse en una situación problemática o de escasez, sobre todo económica, viene del entorno automotriz donde define el hecho que el motor tiene algún problema por fuga de este lubricante o se encuentra ya en mal estado por desgaste de los aros del pistón. En Colombia se utiliza para señalar que alguien de avanzada edad está mal de salud. Se utiliza en otras regiones también con el mismo significado, es de mediana data en la forma de hablar. “Esta situación me tienen pasando aceite” 

La zorra (ita)

Con este curioso nombre se conoció en nuestro dialecto en la ciudad de Cabimas, en los años finales de 1940 y comienzos del 50 a un tren manual que se desplazaba por medio de rieles y transportaba enseres y herramientas desde el muelle de la Shell, donde llegaban los barcos,  ubicado en lo que hoy es el centro cívico hasta el depósito en tierra donde quedaba el taller industrial de la empresa. Muchos le llamaban por el diminutivo haciendo referencia a que existía uno igual en el muelle de la Mene Grande pero mucho más grande que también transportaba maquinarias. Ambas son derivados de la original zorra que era una locomotora de vapor construida en 1929 por William Sleightholm e iba desde el campo La Salina hasta el puerto de Lagunillas transportando material y empleados, funcionando hasta 1938 cuando se terminó de construir la carretera nacional que iba desde Palmarejo a lagunillas. Del muelle ya solo queda el vestigio de una construcción de madera  a unos metros de la orilla. “Mi tio trabajaba en el muelle de la Shell cuando funcionaba la zorrita”

Teatro Baralt

Este es el sitio cultural más emblemático de la ciudad, su historia centenaria está llena de matices y hechos. De 1811 data el primer intento infructuoso de construir un lugar  para estas artes y es José Domingo Russ quien lleva la propuesta y no es hasta 1840 cuando Miguel Antonio Baralt crea un espacio en el solar de su casa para estas lides. Sin embargo es el general Rafael Parra quien ordena la construcción del Teatro mencionado en 1877, siendo Manuel Obando un ingeniero cubano el que lo fabrica e inaugura el 24 de julio de 1833, centenario del Libertador, presentando zarzuelas. Su fachada constaba de un pórtico formado por cuatro columnas toscanas y una terraza protegida con barandas de hierro, al estilo arábigo. Era un espacio de 44 metros de largo, 21 de ancho y 10 de altura, con capacidad máxima de 400 personas, que presenciaron la primera película proyectada en el país el 11 de julio de 1896. Fue demolido en 1928 por orden del general Vicente Pérez Soto y construido en su lugar el actual, una obra arquitectónica diseñada por el belga León Jerome Höet, que se inauguró el 11 de diciembre de 1932, con un aforo para 1000 personas. Este posee un estilo neoclásico con tres niveles de balcones, una platea inclinada, un sótano, un edificio adyacente para camerinos y baños y un escenario alto. Su decoración interior estuvo a cargo del pintor zuliano Antonio Angulo, destacando el cielo raso o plafond de 540 metros cuadrados que conformó la techada del Teatro y el retrato del escritor Rafael María Baralt, colocado sobre la boca de escenario. Situado en la esquina de la Av. 5 ante Venezuela con la calle 95 fue lugar donde se presentaron grandes artistas nacionales e internacionales, entre ellos Teresa Carreño, “Cantinflas” el Ballet Bolshoi y Carlos Gardel el año de su muerte. En 1955 pasa su administración a la Universidad del Zulia y en 1981 es declarado Monumento Nacional de Venezuela, siendo intervenido en 1986 ante su deplorable estado y cerrado al público para su recuperación ya que se había transformado en albergue de muchos animales e indigentes, labor que realiza un equipo encabezado por el arquitecto Paolo D´Onghia.  En 1995 Mindur firma un convenio con el Centro Rafael Urdaneta transfiriéndole recursos y coordinación de los trabajos. En 1998 bajo la tutela de la fundación Teatro Baralt reabre las puertas al público destacándose entre las nuevas obras el piso de la Sala Baja Sergio Antillano, realizado por el artista plástico Francisco “Paco” Hung, conservando las bases originales del primer teatro y los vitrales “El Día y la noche” colocados en el edificio administrativo diseñados por el artista Francisco Bellorín y pintados por su esposa Mary. Es un lugar de visita obligada para los turistas.

viernes, 11 de diciembre de 2015

Chocorito

Esta palabra solo es posible escuchar en nuestro dialecto en las ciudades gemelas  de Santa Barbara-San Carlos del Zulia y alrededores, y posiblemente en el municipio Colón, nada tiene que ver con trastos de cocina infantiles ni con virginidad, connotaciones que se usan en otros países. Con la misma se señala al reverbero, o infiernillo como se le dice en otras regiones del país, que en otrora usaba como combustible alcohol, kerosene o gasolina y que ahora se hace con gas doméstico, que es una combinación de propano y butano,  proveniente de las bombonas. El Aparato es sencillo, hecho en herrerías de forma artesanal con una entrada para el gas que ante el fuego se mantiene encendido calentando lo que se coloca sobre ella en un emparrillado que hace las veces de hornilla y los más sofisticados con una válvula para regular la llama. Es de uso frecuente en el campo. “Mandamos a hacer un chocorito para llevarnos para la granja”

Dígame eso

Esta expresión que en nuestro dialecto  también se usa en ocasiones con solo la primera palabra, nada tiene que ver con el imperativo en tercera persona del verbo decir, sino que la usamos como comentario final y conclusivo a algún comentario que nos han hecho, como una manera de expresar que no agregaremos más nada o que no deseamos opinar. Realmente es una especie de muletilla sin significado. Sigue siendo común su utilización. Por ejemplo ante algo como “El hombre de Lucía le está pegando cachos” la persona responde “Dígame eso”

Pipote

Esta palabra es asimilada en nuestro dialecto, con la misma se identifica a un envase que originalmente se usaba para transportar líquidos y vinos cuya capacidad era menor a 440 litros. La palabra fue traída por los canarios quienes la usaban con a “pipota” pero puesta de moda y cambiada por las compañías petroleras, entre ellas Creole y Shell, quienes distribuían en las casas esos recipientes de aluminio para depositar en ellos los desperdicios que se generaban en la cocina. Razón por la cual por mucho tiempo se asoció el nombre con esto. Con el tiempo incluso se fue usando como sinónimo de pipa, que es un recipiente de mayor capacidad y actualmente se sigue usando de esta manera aunque ya no para identificarlo solo para la basura sino también líquidos y otras cosas sin importar el material del que está fabricado. “Sacá el pipote que ms tarde pasa el aseo” “Llená el pipote de agua para el baño”   

Quin

Esta palabra era usada en nuestro dialecto en los años 20 y 30 en Cabimas; con la misma se identificaba un refresco que se comercializaba en la ciudad y que era fabricado casi artesanalmente en la calle Urdaneta de la misma por el Sr Jesús Borjas Pedreañez, quien traía desde Alemania las esencias con sabor a limón, naranja y piña. Su nombre era Queen pero por cuestiones de fonética se le decía de la forma que está escrito. Cosa curiosa en las calcomanías de las mismas se nombraba a Maracaibo como ciudad de origen del mismo y aunque su distribución llegaba de forma esporádica a la misma su clientela era mayormente cabimera, , esto producto que el cambio de nombre del estado a Zulia aun no era popular. Borjas, todo un visionario e industrial de la época, no solo fabricaba estos refrescos sino también la Cola Reyna y el agua gasificada del mismo nombre. También fue arquitecto y diseñador de una de las torres de la catedral de Cabimas, el cine Petrolandia y la Sede de los obreros del bien entre otros. “Dame 2 quin y una reyna para el calor”  

jueves, 10 de diciembre de 2015

La esquina de Palermo

Este es uno de los sitios modernos y tradicionales de la ciudad, situado en la esquina de la av 2 con calle 88 del sector Santa Lucía. Creación del agrónomo y artista Alexander Navarro quien compró esta casa que estaba abandonada por 15 mil bs y fue transformándola recolectando desechos en la zona que le sirvieron de decoración hasta hacerla lo que es hoy. Abrió sus puertas al público en 1993 como heladería. Con el duro trabajo pudo convertir el lugar en un sitio que combina alegría, comida y adoración a San Benito de Palermo, su santo patrono, de allí deriva el nombre, e inauguró como pizzería en 2005. Ofrece en el mismo más de 200 sabores de pizzas asadas en hornos de leña, con diversos tamaños con nombres muy populares de nuestro dialecto, entre ellas las originales mamarrúas, atravesadas y trimollejuas, y formas no tradicionales de acuerdo al momento,  además de helados y cepillados, en un ambiente amenizado por Chimbángueles, tambores y música en vivo de variados estilos, entre ellos la gaita zuliana.  Es un lugar ameno y alegre, un rincón de recuerdos  de la parroquia y un sitio de obligada visita por parte de turistas y personas que buscan un lugar especial para comer, beber y disfrutar un buen momento. También la llaman la esquina trimollejua. 

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Quinta Luxor

Esta es otra de las construcciones únicas de la ciudad, con muchas leyendas urbanas. Se encuentra diagonal a  la Plaza de Indio Mara en el sector Paraíso. Fue construida en 1953 para el señor Teodoro Amado y diseñada por el arquitecto José A. Gutiérrez tomando las ideas del dueño, con elementos del estilo Art Deco influenciado por las culturas egipcias y precolombinas.  Según cuentan algunos el dueño de la casa era un gran maestro de  la orden Rosacruz y es la razón por la cual la casa posee una extensa simbología en paredes y pisos. Posee dos plantas, más sótano y porche techado, está rodeada de amplios jardines y el espacio de construcción es de más de 600 metros cuadrados. Unas escaleras conducen hasta ella y la estatua de dos leones, hurtados en su etapa de abandono, la adornaban. Razón por la cual antes la llamaban la casa de los leones. Tiene una cerca perimetral metálica de dos metros de altura simulando las lanzas de los faraones y pisos de mármol de Carrara, la entrada tenía el emblema de Luxor y de allí deriva su nombre. Su propietario murió en 1981 y sus hijos la desalojaron en 1992 cuando se la vendieron al banco de Maracaibo y tras la intervención de este pasó a manos de Fogade y por un tiempo fue albergue de las oficinas de metro de Maracaibo, tras lo cual fue abandonada. Según los vendedores que rodean la plaza en ese tiempo allí se ahorcó una mujer y esta deambula por el lugar asustando a quienes la visitan. Actualmente hay proyectos para transformarla en un museo. 

martes, 8 de diciembre de 2015

El palacete Loyola

Este es quizás el sitio de la ciudad de Maracaibo con más leyendas urbanas que aún existe. Ubicado en el Sector Paraíso, específicamente en la calle 78 entre avenidas 23 y 25 fue construido en los años 20 por Joshua Da Costa Goméz, empresario proveniente de las Antillas Holandesas, quien además fue accionista de la cervecería Unión Zulia y dueño del tranvía de Maracaibo y que dejó el país ante las amenazas de Gómez. Según algunos historiadores la casa fue diseñada por el belga León Jeróme Höet y ocupada por el dueño y su familia solo dos años, pasando a ser hogar del gobernador Pérez Soto y luego hipotecada al banco de Venezuela.  En 1937 es adquirida por el Sr Francisco Quintero, pasando desde 1938 hasta 1965 a ser sede del colegio alemán, colegio La Presentación, La Organización San Javier, El Instituto de Comercio Maracaibo y Escuela de Artes plásticas Julio Arraga. Luego en los años 70 y hasta 1988 estuvo vigilada y habitada por una familia de apellido Pírela para posteriormente ser abandonada. Da costa murió en Curazao el 5 de febrero de 1938 y sus restos descansan en el cementerio sefardí  de esa isla. Uno de sus familiares fue el dueño de la famosa Casa Azul situada en el malecón. La mansión Loyola como también se le llama no fue bautizada así por su dueño, fue muchos años después que comenzó a llamarse de esta  manera, posiblemente los jesuitas de la Organización San Javier quienes también eran dueños del colegio San Ignacio de Loyola en Caracas fueron quienes se lo dieron. Hay cientos de historias paranormales que se han reproducido en el imaginario popular, entre ellas la de un ente con forma de anciano que lleva en brazos un bebé, el fantasma de una monja que se lanzó desde lo alto del palacete cuando era el colegio La presentación, se escuchan voces, ruido de trastos que se mueven en el piso de abajo, sombras que se ocultan o desvanecen. Fue expropiada y se encuentra en etapa de remodelación para ser mostrada como lugar de interés turístico. “Mi abuela me decía que en el palacete Loyola espantaban a quienes entraban allí”

Sabéis más que Petete

Esta expresión fue muy popular hace unos años y ya es raro escucharla pero aún se utiliza, la misma es usada generalmente como respuesta y en un sentido burlesco para indicar a la persona que se la echa que sabe pero no es así, es de cierta manera un contrasentido ya que nace de la popularidad de unos micro educativos que fueron muy populares en televisión en las décadas de 1970 y 1980 llamado “El libro gordo de Petete” donde este personaje que era un pingüino peluche acompañado de una actriz que le preguntaba daba respuestas que aparecían en un libro que tenía el mismo nombre del programa y que ciertamente existía, era una enciclopedia de 5 tomos y 400 paginas cada uno que se publicó en fascículos en Argentina y otros países. Su creador fue el argentino de origen español Manuel García Ferré.  Rara vez se usaba en el sentido literal de darle el crédito a la persona de sus conocimientos “Sabéis más que Petete pero te raspan hasta el recreo”

Me regaló un flux de taritas

 Esta expresión es un apostrofado de “Me regalo un flux de taritas y se volaron todas. Es de cierta manera común en nuestro dialecto aunque ha caído en desuso. Tiene características sarcásticas y es una negación ante las supuestas buenas cualidades de alguien. Se usa como respuesta o comentario al interlocutor que por alguna razón alaba o hace comentarios sobre acciones de una persona a quien distingue por ellas. Es parte de esa expresividad en código que a veces no es entendida o es mal interpretada. En algunas ocasiones también se usa de forma burlona o para fastidiar. Se toma como referencia el flux que era la prenda más cara y por lo tanto un regalo de primera y las taritas, nombre con el que señalamos las mariposas. De tal forma que al final el regalo es falso. “El primo tuyo es tan buena gente que me regaló un flux de taritas”