martes, 30 de abril de 2019

Tener pata de plomo


Esta expresión aún puede escucharse en nuestro dialecto, aunque no con tanta regularidad como hace tres décadas. La connotación de la misma está asociada con velocidad y peso. En el primero se le endilga la misma a  las personas cuyos actos son calmudos y lentos y en el segundo a quienes les gusta conducir vehículos a gran velocidad. Esto es una alegoría al hecho que le pesa el pie con el que pisa el acelerador. Nada tiene que ver con otra muy popular en el país que es “Ir con pies de plomo” ya que en ese caso existe predisposición y la misma no está presente en la primera connotación. “Ese novio tuyo tiene pata de plomo, le pide permiso a un pie para mover el otro” “No te voy a prestar el carro porque vos tenéis pata de plomo y me lo podéis escoñetar”

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