sábado, 9 de noviembre de 2019

Callejonero


Esta palabra comienza  a usarse recurrentemente en nuestro dialecto años después de la demolición del Saladillo, cuando las otrora calles del sector y alrededores que no fueron destruidas se transformaron en vías que terminaron siendo cortadas por estructuras nuevas. Dado lo estrecho de ellas se les llamaba callejuelas pero por las nuevas condiciones se transformaron en callejones. El más famoso el que le pusieron popularmente de los pobres que está al final de la calle Comercio. A quienes hacen vida comercial, tanto formal, informal o esporádicamente en esos lugares que han sido acondicionados rudimentariamente para tal fin se les da el nombre arriba indicado, sin que este tenga algún sentido peyorativo, como algunos aseguran. El callejonero pasó a  formar parte importante de la economía de la ciudad e hizo de esos espacios abandonados un lugar útil para llevar por medio del trabajo el sustento a su hogar. En Perú se le endose este adjetivo a una persona escandalosa que tiene un vocabulario obsceno, mientras que en México se usa peyorativamente para señalar quienes dicen mentiras . “Ahora soy callejonera, puse mi mesa por los fondos de la iglesia San Felipe”


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