Esta
expresión ya es de muy poco uso en nuestro dialecto aunque en otrora era muy usada.
Tiene características de negación y jocosidad, ya que con ella se pone en duda
que alguien ejecute una acción que dice
poder, ya sea por imposible o porque el mismo no cumple con las condiciones
para eso, también porque es considerado un hablador que no realiza lo que dice.
Por ejemplo ante lo expuesto “Me voy a ir caminando para Los Puertos” el
interlocutor como forma de decirle que no lo hará o que es un mentiroso
responde “Me lleváis medio”. En otro contexto a nivel de apostadores se usaba
la expresión como forma de decir que lo acompañaba en la jugada llevando una
cuarta parte de la apuesta, tomando el hecho que la moneda mencionada era la
cuarta parte del bolívar.
jueves, 31 de octubre de 2019
Encetar
Esta palabra ya es raro escucharla en
nuestro dialecto, pero era muy popular hace algunos años, sobre todo en Cabimas
y la costa oriental, con la misma se señalaba el hecho de destapar algún producto
para probarlo o tomar una porción sin consumir todo lo que se encontraba en el
envase. La trajeron los canarios a nuestra región con un significado similar ya
que se señalaba de esta manera al hecho de tomar algún alimento, especialmente
el queso o el vino, para catarlo y comprobar que su sabor fuera bueno. La Real
Academia Española lo registra como encentar y es sinónimo de comenzar o
empezar, así como también de ulcerar, llagar o herir. “¿Quién encetó la
mayonesa?”
Queso de vaca mocha
Esta frase fue muy popular entre los
años 1989 al 1992 en nuestro dialecto y la misma señala a un queso, a veces más
económico pero de mala calidad que se vendía en los mercados de las ciudades del
Estado y que era fabricado con leche en polvo, la cual era subsidiada por el
gobierno nacional en ese entonces presidido por Carlos Andrés Pérez. Las mafias
acaparaban este producto y fabricaban el producto señalado, por lo que eran
llamados despectivamente por las personas como ganaderos sin vacas ni
haciendas. El curioso nombre proviene según algunos del hecho que este queso
estaba mocho de leche ya que la misma no era, como de costumbre, directamente
pura de vaca sino que era pasteurizada y contenía otros ingredientes extras
necesarios a la hora de transformarla en polvo, razón por la cual el producto no
lograba parecerse al original. Sin embargo, dado la caótica de la situación de
ese momento, el producto tenía demanda, despareciendo cuando dejó de
distribuirse esta leche subsidiada. Pocos recuerdan ya este, al igual que la
palabra. “Me compré un kilo de queso de vaca mocha y no pude rallarlo porque se
esmoronó”
miércoles, 30 de octubre de 2019
Revuelto de doncella
Esta delicia gastronómica es oriunda de
Santa Bárbara del Zulia y alrededores y se usa para el mismo el pez llamado en nuestro
dialecto en esa región, doncella, que es
común en los ríos de la región y en el lago, el mismo es una variedad de bagre,
por lo que es el nombre que se conoce en otros lugares del Estado y no debe
confundirse con otro pez del mismo nombre que habita en el mar. Dado su carne
suave y el carecer casi en su totalidad de espinas se hace un pez apreciado a la hora de cocinar. Algunos lo hacen cortando
el pez en trozos pequeños, otros desmenuzando la carne y haciéndola mojito, en
ambos casos su preparación es similar. Se pone a guisar echándole verduras y
condimentos al gusto al igual que papas en cuadritos, y cuando ya esté listo se
le agrega pan rallado con huevo batido, aceitunas y pasitas. Estos dos últimos
ingredientes pueden ser obviados si no
se tienen pero los otros no. Se le acompaña con arroz blanco y plátanos asados,
verdes preferiblemente.
Maicaera
Si bien es cierto esta palabra
identifica a alguna mujer nativa de la población de Maicao cercana a la
frontera venezolana en nuestro Estado, es más común en nuestro dialecto usarla
para señalar un arma que es usada por los antisociales y sicarios. Se trata de
un escopeta con cartón recortado, la mayoría de calibre 12 que dado su tamaño
puede ser escondida fácilmente y tiene como ventaja en relación a otras armas
el que no deja marcas para ser rastreada. Debe su nombre al hecho que las
mismas son compradas o traídas de la población colombiana, al principio nombrada.
Sin embargo también se le llama de esta manera a algunas armas de hechura
artesanal que llaman chopos, posiblemente por ser igualmente procedentes de allá.
Siguen siendo comunes en nuestra región y el término emigró a otras regiones. “Le
compré una maicaera al poliguayú que me cuida el negocio”
Me vais a cortar con ese vasito e cartón
Esta expresión todavía es común en nuestro
dialecto y aunque ha emigrado a otras
regiones la misma es originaria de nuestro Estado y demuestra el carácter creativo
de las personas que viven en el mismo así como el aspecto literario de nuestra
forma de hablar. De hecho es una metáfora
ya que se usa un término literal como figurado. En resumen la connotación general
de la misma es decirle embustero a quien está haciendo alguna explicación o
contando algo, ya que compara lo expresado con el hecho que es imposible que un
vaso de cartón sirva como arma u objeto con el que se pueda cortar la piel. Generalmente
se le antecede la negación o en su defecto por el monosílabo “ya” en el
contexto de desacuerdo. Por ejemplo: ante la frase “Compré este reloj en 100
bolos” el interlocutor responde “Ya me vais a cortar con ese vasito e cartón” expresándole
que no le cree.
jueves, 24 de octubre de 2019
Resollar
Esta palabra ya es de muy poco uso en nuestro
dialecto en la connotación que se le da locamente pero fue muy común hace
algunas décadas. En un prime momento fue la manera vulgar de señalar el hecho
de respirar y de hecho esta es una de las cinco connotaciones que están en el diccionario
de la RAE, pero a finales del siglo 19 y lo corrobora José Domingo Medrano en
sus apuntaciones sobre el dialecto, se usó como sinónimo de aparecer, pero con
la condición que es después de no saberse de la persona por un largo tiempo,
por lo que podría apuntarse que lo más exacto es reaparecer y esto lo hizo comunicándolo
a través de alguna carta o por medio de algún mensaje enviado por otro, pero más adelante también se usó para señalar
el haber llegado a un lugar específico después de haber salido con un destino incierto,
sin que esto significara que se encontraba perdido. Fue traída por los
españoles en sus connotaciones generales pero es autóctona en el significado
local. “María resolló en Colombia y mandó una carta” “Juan salió purgao a
buscar verduras y resolló en Las Pulgas”
miércoles, 23 de octubre de 2019
Animalito del monte
Esta expresión ya es raro escucharla
pero era común hace unas décadas. Tenía de cierta forma carácter recriminativo
y se le endilgaba a las personas que eran porfiadas y testarudas, que no
aceptaban el estar equivocados o que intentaban imponer su criterio a los demás.
La misma era una respuesta que corroboraba el hecho. Tiene su génesis en el símil
que los animales del monte son salvajes y no tienen la capacidad de raciocinio
y que en épocas anteriores cuando la ciudad estaba en crecimiento salían de su hábitat
y causaban daño a las propiedades, sobre todo a quienes sembraban, por lo que
la expresión también puede tomarse como una ofensa oculta donde se le señala a
la persona como perjudicial. “Te dais cuenta animalito del monte que no era
como vos decías”
miércoles, 25 de septiembre de 2019
Baun
Esta es una palabra de vieja data en nuestro
dialecto, a donde llega desde el entorno beisbolero. Es la castellanización por
homofonía del término inglés “bound” que significa brincar o rebote, y es usado
para indicar que una pelota hizo esto último antes de ser atrapada o seguir su
camino produciendo un hit o extrabase. Dado que este deporte es parte de la
cultura maracucha y venezolana, la palabra emigró al hablar cotidiano como sinónimo
de rebote o picón, como también se le dice, para señalar que algo cayó al suelo
y rebotó, incluso personas. Incluso se usa, muy limitadamente, figurativamente para señalar que algo llegó a través
de otra persona. Sigue utilizándose aunque
ya no tan frecuentemente. “Agarré de un baun la olla que se cayó”
sábado, 14 de septiembre de 2019
Bolá o Bolada
Esta palabra era muy común en otras épocas
y aún sigue siendo popular de cierta manera en nuestro dialecto. La misma es asimilada y se encuentra en el
diccionario de la Real Academia con 4 connotaciones diferentes siendo estas,
tiro que se hace con la bola, caña del cañón de artillería, ocasión propicia, situación
favorable y mentira. Las 2 primeras son oriundas de España, la cuarta de Perú y la tercera de Argentina y Uruguay. En
nuestro dialecto se usa esta última en la misma connotación por lo que podría ser
herencia de algunos hablantes de esos 2 países del sur que tuvieron contacto
frecuente a través del puerto. Lo cierto del caso es que además se usa la
palabra en los juegos de mesa para señalar cada ronda que se hace de ellos. “Me salió una bolá buena para trabajar en el
puerto””Me gané 10 bolás seguidas jugando ajiley”
Torta de panela o papelón
Esta delicia pastelera ya es de rara
preparación en nuestro estado pero es una variedad autónoma de torta que fue
muy popular en muchos lugares del mismo. Su preparación no es tan complicada y los
ingredientes eran comunes y económicos. Estos son: 1 panela o papelón, 1 kilo de
harina leudante, 2 cocos rayados, 2 huevos, 200 gramos de mantequilla o
margarina, 2 cucharaditas de canela molida, 1 cucharadita de bicarbonato y 2
tazas de agua. El modo de prepararla es el siguiente: Se ralla la panela o papelón
y se coloca en una olla donde se le agrega el agua de los cocos y las 2 tazas
de agua, poniéndose a cocinar a fuego lento hasta que se forme un melao no muy
espeso. Seguidamente se rallan los cocos y se le agregan a ese melao junto a la
mantequilla, la canela y los huevos previamente batidos. Se mezclan estos
ingredientes y se le va agregando la harina y el bicarbonato siguiéndose mezclándose
hasta que quede homogénea. Se enharina un envase refractario o un molde previamente
enmantequillado y se echa allí la mezcla llevándola al horno previamente
calentado a 300 grados por 40 minutos aproximadamente o hasta que esta esté
dorada por encima. Se saca del horno y se deja enfriar y luego se coloca en una
base o platón.
Ser eneas
Esta expresión fue muy popular a
mediados del siglo 20 en nuestro dialecto y ha caído en desuso y ya es raro
escucharla. La misma se usaba para señalar a una persona cuyo proceder era violento
o arriesgado o que no acataba órdenes y hacia las cosas como le parecía. Esto
sin embargo no era sinónimo de antisocial, aunque había casos que así lo fuera.
Tambien era usado para endilgárselo a niños traviesos. Deriva del personaje de la
mitología grecorromana quien poseía estas características y que fue el padre de
los fundadores de Roma. Cabe acotar que en la época que nació y se hizo popular
el término la literatura romana estaba de moda en la ciudad de Maracaibo y de
ella derivaron incluso muchos nombres de ciudadanos. “Ese Pradelio es eneas, no le para a nada” “El
niño de Pola es eneas, no está un minuto tranquilo”
El Lido
Ubicado en la entrada de que en otros
tiempos se llamó el vecindario de la Pomona, este nombre nace señalando un cine
fundado en la década de 1960 por un inmigrante italiano proveniente de la
ciudad del mismo nombre cuyo nombre es Alessandro Pasini, quien encargó a Guido Fresh, habitante del sector la
tarea de su construcción. Era la época en que estos espacios eran las delicias
de los maracaiberos y su propietario igual lo era del Internacional y otro en
Cabimas.
El lugar estaba dividido en
dos espacios, uno preferencial y otro llamado patio, en el primero había techo
y en el segundo no, algo común en otros espacios similares de ese entonces.
Desde un primer momento nació no solo como espacio para películas sino también
para presentaciones teatrales en vivo por lo que su nombre era Cine, Teatro
Lido. De hecho en su inauguración se presentaron Mario Suarez y Lila Morillo. Con
el tiempo y el éxito el mismo se cerró completamente y pasó a ser un punto
referencial en la zona y posteriormente de la ciudad. De tal manera que el
nombre pasó a identificar no solo el local sino también el conglomerado de
viviendas que lo rodean. La estructura después de 50 años sigue en pie
ejerciendo otros menesteres y con remodelaciones y cambios que no hacen olvidar
su vieja fachada, pero si no fuera el caso igualmente estaría en el imaginario
popular ya que con el mismo no se nombra a la sala de espectáculo sino al lugar
y alrededores de donde estuvo en la intersección de la calle 102 con avenida
19. “Mi hermana vive por el Lido” “Te metéis por el Lido y allí preguntáis por
el que reapra frenos””
Pinta tripa
Esta palabra es de novísima data en nuestro
dialecto (2019) y es una de esas que nacen en tono jocoso pero que tienen también
una convicción oculta. Se le llama de esta manera a la bebida en polvo instantánea
de fabricación colombiana llamada Samerito, que se ha hecho popular y presente
en los expendios de la ciudad, ante la desaparición de las fabricadas en el país.
Tiene su razón por el hecho que la misma tiene una cantidad, considerada
excesiva por los consumidores, de colorante que como literalmente lo expresa
termina coloreando la tripa o el intestino, causando posibles daños. Lo mismo
se le endosa a otra bebida similar llamada Bocca, también procedente del vecino
país. Ambas vienen en diferentes sabores y una de las razones de su popularidad,
además del costo en relación con los refrescos gaseosos, está en el hecho que son edulcoradas, o sea no
necesita agregársele azúcar. Igualmente se le llama deformadamente sanbenito.“Dame
un pinta tripa de piña y otro de uva”
martes, 27 de agosto de 2019
Amachingarse
Esta palabra ya es raro escucharla en
nuestro dialecto, pero era de uso común a comienzos del siglo 20 y posteriores años, con la misma se señalaban
las relaciones que no tenían vínculo matrimonial o eran ocasionales, pudiendo
ser parejas que vivían juntas o simplemente que se encontraban furtivamente consuetudinariamente.
La misma es una deformación de amachinarse, traída por los vascos que posee el
mismo significado y es usada en otros países como sinónimo de amancebarse. Por
lo tanto no está en ningún diccionario. “Lola y Serapio están amachingaos”
miércoles, 14 de agosto de 2019
Arropaito
Esta palabra además de ser el diminutivo
de arropao, tiene una connotación que es de novísima data en nuestro dialecto
(2019), la misma nació en las caucheras y representa y forma parte del ingenio
maracucho, ya que es una técnica con la cual se le hace revestimiento a algún
caucho que ya esté en las últimas por su desgaste. Para eso se corta el
rodamiento que esté bueno de otro caucho que haya sido desechado por otro tipo
de problemas y se le adhiere al malo, colocándolo como un anillo en este y
queda adherido por la presión del aire que se le hecha al receptor, haciendo
una especie de reencauchado en frio. Los clientes principales de estos son los
conductores del transporte público ya que el costo del trabajo es infinitamente
inferior que comprarse una chiva o uno nuevo, aunque la duración del que se le hace
esto es poca. “Voy a tener que montar un arropaito porque ando pelao y necesito
trabajar”
miércoles, 31 de julio de 2019
Tequepizza
Con este nombre se conoce en nuestro
dialecto un hibrido culinario entre pizza y tequeño, el mismo es lo primero a
la que se le agrega un borde de tequeños, de tal manera que terminan siendo dos
platos en uno lo que el comensal come. Hay opiniones encontradas acerca de la
invención de este, hay los que opinan que tiene su raíz en el centro del país y
los que aseguran que es invención de un pizzero de la ciudad de Maracaibo a
quien se le ocurrió cambiar el borde de queso transformándolo en este pasapalo,
que aunque es de origen central es muy común en la dieta maracucha, sobre todo
en desayunos y cena, lo cierto del caso es
que en esta ciudad es más común que en otros lares y que el nombre en otras
regiones no señala al plato acá señalado sino a los tequeños rellenos con salsa
de pizza, lo que da más fuerza a quienes lo señalan como nuestro. Otro detalle
es el nombre combinado que es común en nuestro dialecto. Tanto el alimento como la palabra son de nueva
data. “A que Fernando en el soler venden unas tequepizzas tricachuas”
martes, 25 de junio de 2019
La epidermis
Esta palabra en la connotación que se
usaba hace algunos años en nuestro dialecto es raro escucharla. La misma está
cargada de ocurrencia y no tiene que ver con anatomía aunque existan cuerpos. En
términos comunes esta palabra señala a la capa externa de la piel que recubre
nuestro cuerpo y en botánica es la membrana epitelial constituida por capas de células desprovistas de clorofila.
Sin embargo era común en nuestros lares, tal vez como forma peyorativa o un
eufemismo, darles ese adjetivo a las mujeres que tenían relación con algún hombre
sin estar casadas con él, lo que ahora se le dice concubinato e incluso
entraban en esa definición las que lo hacían como amantes o querías. Deriva del
hecho que estas estaban por fuera de lo aceptado, o sea no eran proyectos
serios sino ocasionales y allí se encuentra la comparación que origina esta. Eran otra piel. “En
Acedo me conseguí a la epidermis de tu hermano”
Jubilar
Esta palabra en la connotación común de
cesar el trabajo por un tiempo determinado y pasar a mantener el mismo sueldo
en su casa sin ejercerlo, es común en nuestro dialecto, igual todo lo que está
asociado con el jubileo, pero en la que era común a finales del siglo 19 y
comienzos del 20 ya es muy raro escucharla. Se tomó esta en ese entonces para
indicar que una persona se ha venido a menos, ha perdido la razón, está
confundido o trastornado. Tal vez todos estos síntomas podrían ser el efecto de
lo primero e incluso es aceptado en algunos diccionarios que la palabra también
tenga acepción de desechar algo por inútil
y en Cuba y Colombia es igualmente sinónima de enloquecerse. Lo cierto es que
en nuestra habla desapareció con las connotaciones últimamente expuestas. “Ando
jubilao por tantos inconvenientes” “El vecino quedó jubilao desde que lo
pusieron preso”
Imposible
Esta palabra es común en nuestro
dialecto pero ya es raro escucharla en la connotación que la usábamos hace
tiempo. El término es un superlativo que denota algo que no puede ocurrir pero
acá se utiliza para señalar a una persona, mayormente infantes, que tienen una
forma de comportarse o carácter insoportable para los otros. No es autóctona aunque
muchos lo creen y Medrano lo señala como un maracaiberismo ya que fue aceptada
por la Real Academia en el siglo XX en la connotación que localmente más se
utiliza, pero fue traída por los españoles en ambos significados. “Es imposible
que llegues a tiempo” “Ese hijo tuyo está imposible”
sábado, 22 de junio de 2019
Emburujar
Esta palabra ya es raro escucharla en nuestro
dialecto, fue traída por los canarios con dos connotaciones, la primera la de
cubrir bien el cuerpo y la segunda engañar, confundir y enredar y esta última
es la que se usa en nuestra región, y también en República Dominicana y Puerto
Rico. En otras partes también se usa como sinónimo de amontonar. Nada tiene que
ver con embrujar como algunos afirman que sea una deformación de esta. “Mi tío
tenía una labia arrecha, emburujaba a todos “
Desgonzao
Esta palabra es de vieja data y ya es
raro escucharla en nuestro dialecto, se escucha en otras regiones del país con
el mismo significado que es estar decaído físicamente, igualmente se le llama así al decaimiento que tiene algún árbol o animal por diversas causas, sin embargo en nuestra
región se le agregó el estar desquiciado o desencajado, esta estaba relacionada con el dolor que está producía en las articulaciones. Fue traída desde España
por los valencianos pero con otra connotación que es la de quitar los goznes o
bisagras de alguna puerta. Se escucha también en otros países de América, entre
ellos Colombia con la misma connotación de agotamiento. “Ruperto anda desgonzao
por la muerte de su hermano”
Dar cobres a premio
Esta expresión es común en nuestro dialecto
y es de vieja data. La misma significa que alguna persona le da dinero en
calidad de préstamo a otra y esta debe cancelarle en un tiempo estipulado un interés
acordado por esa cantidad recibida. Este periodo puede ser corto o largo, pero
generalmente se usa la expresión cuando es el primero, por lo que, aunque
prestan un servicio a los necesitados, son considerados usureros ya que los
intereses siempre son altos. El premio
del que hace mención es la cantidad que debe dar el beneficiario por recibirlo.
“Pico blanco se hizo millonario dando cobres a premio”
Circunstanfláutico
Esta palabra es de vieja data y ya es
raro escucharla en nuestro dialecto, sin embargo fue muy popular hace algunos
años. Con la misma se señala a la persona vanidosa y también a las que son
complicadas o melancólicas. No es autóctona aunque muchos lo afirman. Se
escucha en Perú, Colombia, Guatemala y Honduras con la segunda connotación y
otros países de América por lo que podría ser un americanismo, aunque en el
vecino país lo catalogan como un colombianismo.. No está registrada en el
diccionario de la Real Academia y al parecer deriva de circunstancial. “Ese
hermano tuyo es un carajo circunstanfláutico”
viernes, 21 de junio de 2019
Bachillera
Esta palabra identifica al femenino de bachiller,
sin embargo en nuestro dialecto en otras épocas también se usó con una
connotación adicional y es que se les endilgaba la misma a las mujeres que eran
pleitistas o discutidoras y tenían ínfulas de sabiondas. Y a pesar que tiene raíces
francesas, a trajeron los españoles quienes identificaban con la misma a las
personas que hablaban mucho y eran impertinentes, por lo tanto es asimilada
pero se le cambió en algo el significado. Ya es raro escucharla en el sentido
adicional pero común como el femenino de quien ha terminado de cursar el
bachillerato. “Decía mi abuelo que mi abuelita era una bachillera de esas que
provocaba matarlas”
Bullerengue
Esta palabra es de muy vieja data y ya
no se escucha en nuestro dialecto. Nada tiene que ver con bulla o bullaranga y
tampoco con el famoso baile de la costa colombiana que lleva el mismo nombre. A
finales del siglo 19 esta palabra definía a una prenda femenina que estas
usaban para dar a las nalgas apariencia voluminosa. Se agregaba al vestido. La
palabra no es autóctona sino que fue traída por los españoles con el nombre de
bullarengue, pero acá se le cambió la letra a por la e. También se usó con la
misma connotación en Cuba. “Mi abuela hacía unos vestidos con bullerengue que
quedaban hermosos”
viernes, 14 de junio de 2019
Piola
Esta palabra aún puede escucharse en nuestro
dialecto aunque es muy poco frecuente. Es de vieja data y la misma se usa como
expresión de asombro, sorpresa o desprecio y hasta era frecuente usarla como comodín
para señalar algún objeto no identificado. La trajeron los españoles y proviene
del latín pediola y señalaban con ella un cordel o cuerda delgada con el que se
amarraban paquetes pequeños, pero en toda América e incluso Italia tiene
diversos significados, ninguno como el nuestro, de tal manera que puede
considerarse asimilado el término pero no sus acepciones. “Pasáme la piola esa”
“Vete pa la piola” “A la piola, me gané la rifa de Petra”
Astragao
Esta palabra ya es raro escucharla en nuestro
dialecto, es de vieja data y la trajeron los castellanos, aunque ya también es
raro escucharla en esa región por lo que puede considerarse un arcaísmo que
sigue usándose en algunos pueblos españoles pero con la connotación de estar
agobiado o con prisa, mientras que acá se señala con la misma el hecho de haber
quedado muy lleno tras comer y no poder hacerlo mas, en otras palabras es sinónimo
de harto. No aparece en el diccionario de la Real Academia y no debe
confundirse con estragar que es hacer estragos, aunque en Puerto rico esta última
signifique pasar hambre. No deriva de astrago que es una palabra en desuso con
el que se señala el suelo. “Cené a que mi tía y quedé astragao”
Totocoro
Esta palabra se usa en nuestro dialecto
en la población de Quisiro y alrededores y con la misma se señala a la madera
seca del cardón que es usada para hacer cañas en la construcción de los techos.
Puede considerarse asimilada ya que esta región de la parroquia democracia en
ese entonces formó parte del Estado Falcón hasta 1890 y la palabra se considera
oriunda de la región Paraguanera. Igualmente es usada esta madera para hacer
dateras y recoger estos frutos de los cardones. “El techo de la casa de mi
abuelo lo hicieron con totocoro”
jueves, 13 de junio de 2019
Hasta que
Esta expresión aún se escucha en nuestro
dialecto a pesar de ser de muy vieja data. La recopiló por primera vez Medrano
a finales de 1800 y la catalogó como un maracaiberismo. En la misma el verbo
está mal usado ya que en lugar de hacer su función condicional lo hace como
pronombre, de tal forma que en lugar de leerse literalmente “hasta que viene”
cuya acción ocurriría si equis persona viniera realmente se expresa un desafío
ya que lo que realmente se está expresando es un reto en forma de afirmación que
es “A qué viene”. Como pueden notar el verbo haber se trasforma en el pronombre
a. “Hasta que gano”
Rejarvio
Esta palabra es de limitado uso en
nuestro dialecto y la misma es propia del argot de los panaderos, ya que se
señala de esta forma al pan que no crece o queda duro y crudo después de hornearlo,
ocurriendo esto por diversas razones, entre ellas la falta de la cantidad
correcta de levadura o que esta se encuentra vencida, mucha sal, haber añadido
agua demasiado caliente o no haber mezclado los ingredientes correctamente,
entre otros. Este pan se regala o se deja para consumo entre los empleados del
lugar aunque algunos lo colocan a la venta a un precio sumamente inferior para recuperar algo del costo de los
ingredientes. Puede derivar el término del hecho que a las arepas duras le llaman
rejuas “¿Tenéis a la venta algún pan rejarvio? “Ese pan campesino está chiquito
y pesao. ¿No será que está rejarvio y me queréis carriar?”
Recontra
Esta palabra es común usarla en nuestro
dialecto y es aceptada en la Real Academia como sufijo que significa muy o
mucho. Acá si bien es cierto que se usa de la misma forma existen diferencias
imperceptibles con el resto, ya que para
ellos actúa como un superlativo pero para nosotros también lo hace como un
superlativo del superlativo ya que antecede al primero e incluso como un
superlativo del superlativo del superlativo como es el caso cuando antecede al
sufijo tri. De tal forma que algo recontramollejuo es más grande que
remollejuo. “Esa guaya que trajeron es recontratrimollejúa”
Remollejeision
Esta palabra es común escucharla en
nuestro dialecto, se usa como exclamación de sorpresa o reclamo, interjección o
muletilla. Tiene sentido de cierta forma burlesco ya que es la pronunciación
supuesta de remollejación en inglés. Deriva de molleja. Es parte del ingenio
local por lo que es autóctona. Es considerada malsonante y una forma de eufemismo.
“Remollejeision el pasaje lo subieron a 2 mil bolos”
Terequiar
Esta palabra era de uso frecuente en nuestro
dialecto en La Cañada de Urdaneta, aunque ya no es tan común escucharla. Con la
misma se señalaba la acción de registrar algo acuciosamente por lo que es sinónimo
de curucutiar. Deriva de tereques que es algún objeto inservible solo que en
esta región la misma es generalizada para todo tipo de corotos. El termino no
está registrado en el diccionario de la Real Academia ya que es autóctono de la
zona, aunque sea un derivado de la palabra andaluza.“Dejá de estar terequiando
mi peinadora”
Arrequintao (tá)
Esta palabra aún es posible escucharla
en nuestro dialecto, la trajeron los canarios para quienes es algo apretado o
que está lleno o cargado, pero acá se tomó también para indicar la acción de agarrar
a alguien o algo con fuerza. Se usa en otras regiones con similar significado y
en el oriente venezolano también se le endilga a las personas de carácter fuerte.
La Real Academia lo registra como un regionalismo presente en Costa Rica, Cuba,
México y Venezuela pero con la connotación
de apretar fuertemente con una cuerda o un vendaje. “La caraja esa iba
arrenquitá del novio, como si alguien se lo fuera robar” “Yo siempre iba arrequintao del
asiento de la naveca”
Garranchudo
Esta palabra nada tiene que ver con
garra y era muy usada hace algunos años pero ya casi no se escucha. Con la
misma se señala las cosas que se encuentran duras, especialmente la carne y los
alimentos como el pan, etc. Posiblemente sea una deformación de garrancho que
es la parte dura del tronco o rama de un árbol o de carrancudo que significa
una persona dura de carácter y de cuello erguido, ambas traídas por los
españoles. También puede ser asimilada ya que en Honduras y Centroamérica se
usa con el mismo significado que acá. En Zaragoza significa una persona de
piernas torcidas. “No me vais a dar la carne garranchuda” “Comete ese pan
garranchudo que quedó de ayer”
Reparisto
Esta palabra es raro escucharla ya en nuestro
dialecto pero era común en el mismo hace algunos años. Nada tiene que ver con
reparar en el sentido tradicional de ser alguien que le gusta reparar las cosas
o en el figurado, en el cual alguien se percata de todo, o sea es acucioso, observador
y detallista, aunque esta sea la forma con la que se usa en Nicaragua y casi
toda Centroamérica. En nuestra tierra se les endosa este término a las personas
que son egoístas y avaras. Al parecer es un vicio del lenguaje o un arcaísmo,
lo cierto del caso es que debería finalizar con a en lugar de o. “No seáis
reparaisto y repartí esos helados que te dieron”
Falacioso
Esta palabra ya es raro escucharla en
nuestro dialecto y de hecho su uso nunca fue extendido. Con la misma se señala
a una persona engañosa, que valiéndose de falsas apariencias se aprovecha de
los otros sacando beneficios de ellos y el fraude es su forma de vida. Según
algunos lingüistas proviene de falacia cuyo significado es similar pero que es
usada poco en este contexto por los españoles, por lo que es posible más bien
que haya entrado a nuestro dialecto a través de los portugueses que emigraron a
la región y hacían uso de esta en el tiempo y connotación similar. “A tu hermano
van a venir matándolo por falacioso”
miércoles, 12 de junio de 2019
Mil y una noches
Esta palabra usada como apelativo en nuestro
dialecto ya es raro escucharla pero fue muy popular hace algunos años. La misma
se le endosaba a las personas que eran muy embusteras, por lo que es sinónimo de
roñoqueros. Viene derivada del hecho que según muchos lectores locales, esa
obra famosa de la literatura universal, hecha también película, es un compendio
de mentiras y sus acciones no son fáciles de creer. El uso de la misma, que demuestra
el ingenio local, fue perdiendo
continuidad por lo que posiblemente nació en momentos en que la obra o la película
fueron comunes en la ciudad. “Ese primo tuyo es un mil y una noches”
Banco Central de Las Pulgas
Desde el año 2017 aproximadamente esta expresión
se ha hecho popular en nuestro dialecto, creciendo la misma en los últimos años.
Es una manera recriminatoria y a la vez peyorativa de expresar un problema que
ha ido agravándose como son el dinero en efectivo y los precios. Es en este
mercado popular ubicado en el centro de la ciudad de Maracaibo, donde un grupo
de mafiosos conformado por diversos individuos, incluso del vecino país, que se mantienen en el anonimato, han logrado
burlar la legalidad y controlar la moneda por medio de la compra, para
posterior venta en la frontera, de esta, determinando las denominaciones de los
billetes que son aceptadas y rechazadas, influyendo esto inmediatamente en todo
el mercado laboral y económico de la región. Además para captar el dinero también
ofrecen mercancía a mitad de precio si es en efectivo y al doble si es por pago
electrónico o punto de venta. Hay que agregarle otras fechorías como corrupción,
acaparamiento, especulación, trata de blancas, drogas, etc. Sin embargo la
expresión, de muy nueva data, viene
siendo el resultado del hecho que es allí donde se ordena y acata el uso de la
moneda, labor que es función del Banco Central de Venezuela. Es un flagelo aún
vigente que ha logrado superar todas las acciones contrarias de la ley. “Que molleja, en el Banco Central de las
pulgas ya no aceptan los billetes de 100”
martes, 11 de junio de 2019
Guardapuesto
Esta es una palabra de muy nueva data en
nuestro dialecto, y tal como su nombre lo indica se le endilga a quienes
guardan puestos en alguna cola, pero que además cobran por esa acción. El hecho
no se limita a hacérselo a terceros sino vender el lugar que por diversas
razones ha obtenido, en muchos casos con la complicidad del que distribuye o expende
el servicio. Esto se cmercializa a otra persona por una suma acordada
posteriormente. Es una práctica que se ha puesto de moda en
los tiempos de crisis que se viven en la región y el país y que demuestra no
solo el ingenio para obtener dinero en alguna acción sino también lo
inescrupuloso de muchas personas que no les importa la ilegalidad del negocio. “Me
estoy bandiando como guardapuesto, aprovechando que mi primo trabaja en una
bomba”
sábado, 8 de junio de 2019
Va pago
Esta expresión era muy común hace
algunos años en nuestro dialecto y todavía se escucha. Su significado es
aceptación hacia alguna invitación o apuesta que se propone e indica por otra
parte que quien acepta empeña su palabra en realizarlo. Emigró desde el terreno
de los juegos de envite y azar, así como también de las peleas de gallo, donde
no hacía falta colocar el dinero de garantía sino que la aceptación por medio
de la palabra era suficiente. Por otra parte también se usa en el terreno del
habla cotidiano como forma de expresar que ha comprendido o se ha enterado de
lo que el otro interlocutor le ha dicho. Por ejemplo ante una invitación “Te
espero a las seis” el otro responde “Va pago”. Ante una apuesta. “1000 bolos a
que ganan los gaiteros” la respuesta es “Va pago”. “¿Entendiste lo que te expliqué?” “va pago”
viernes, 7 de junio de 2019
jueves, 6 de junio de 2019
Albentistate
Esta palabra es en sí una expresión traída
por los castellanos a nuestro dialecto pero no es usada en este de la forma
como fue insertada, ya que con ella se expresaba el estar algo al aire libre o
abandonado y en el habla popular se popularizó para endilgársela a las personas
que andan de un lado a otro sin rumbo
fijo, pasando a ser sinónimo de otra
expresión española que es “A la deriva”.
Deriva esta expresión de la locución latina “ab intestato” que se aplica al que murió sin testamento.
Se considera en España un vulgarismo y acá dejó de usarse hace tiempo. Generalmente
se pronuncia como una sola palabra en cuyo caso se escribe con B pero cuando se
hace en dos se usa la V de viento. “Ese primo tuyo vive albestistate”
Velador
Nada tiene que ver con
velas ni velorio esta palabra, tampoco con vigilantes, la usamos más
regularmente en nuestro dialecto para señalar el juego de mesa y sillas que
generalmente se alquilan para un evento, fiesta o reunión. Debe su nombre al
hecho que antes a la mesa pequeña de una
sola pata y redonda se le llamaba así. Comenzó a usarse este nombre en los
bares y de allí pasó al hablar común. Todavía se utiliza. "Alquilé
veinte veladores para el matrimonio"
Cabuya
Esta palabra en nuestro dialecto se usa con diversas connotaciones asociadas
casi todas con el sinónimo de cuerda y de esta manera está registrada en los
diccionarios. Igualmente se le llama así a una medida de distancia que equivale
a 100 pasos de una persona adulta. Sin embargo en la Maracaibo de antaño y en
el argot de los vendedores de plátano que hacían vida en boburitos, el malecón
y otros lugares, esta era usada como una medida de cantidad cuyo equivalente
eran 4 racimos de esta fruta. Ya es difícil escucharla con este concepto y
hasta los modernos vendedores la desconocen. “Papá compraba 3 cabuyas de plátanos
cuando iba al malecón”
Caratillo
Esta palabra identifica a una bebida
tradicional del Estado Lara hecha a base de arroz que muchos llaman chicha
larense, esta se prepara con variantes en otras regiones del país, pero en
nuestro dialecto no se le llama así a esta, sino que existe una alimento casero
que era muy común hace algunos años parecido al atol y con el cual se
alimentaba a los bebes. Este también era preparado con arroz, leche y azúcar.
Se ponía a hervir el grano hasta que estuviera blandito y se le agregaba luego
los otros ingredientes. Se les daba a los infantes con cuchara y se
diferenciaba del atol el hecho que el grano era entero. Ya es muy raro que se
prepare y a diferencia del arroz con leche que se hace con casi los mismos
ingredientes en este el arroz no se ablandaba con la leche. Era un alimento popular dado lo económico en
esa época de los componentes. “Mi abuela crio a los 8 hijos a fuerza de caratillo,
fororo y avena”
Drogo
Esta palabra comenzó a usarse en nuestro dialecto en los años
60 y la misma se le endilgaba a los fumadores de marihuana, con el tiempo la
misma se generalizó para cualquier persona adicta y consumidora de cualquier
tipo de droga. Se usa en otras regiones y en casi toda la América hispánica, por
lo que es asimilada a nuestra habla y según algunos lingüistas la misma es una
reducción popular de drogadicto. Otros asumen que deriva de droga y señala a
quien la consume o se droga y hay quienes la colocan como una conjugación del
verbo drogar. Lo cierto del caso es que la palabra sigue siendo usada. “El
hermano de Irama se metió a drogo”
martes, 4 de junio de 2019
Arropijo
Esta palabra era común en nuestro
dialecto hace algunos años pero ya es raro escucharla. Fue traída por los castellanos
y con ella se señalaba el manto con el que se envolvía el busto de la mujer, posteriormente
pasó a señalar cualquier sabana que sirva para arroparse, acá su uso se
generalizó para todo tipo de cubierta con el que se cubra el cuerpo para
calentarlo y combatir el frio. Es asimilada y se usa también en otras regiones
y países, entre ellos la provincia de Castilla desde donde llegó, aunque es
considerado un arcaísmo. “Mi abuela dormía envuelta en varios arropijos”
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