Entre
los lugares emblemáticos del oeste de la ciudad se encuentra este, ubicado en
la calle 96F (Avenida principal) de la Urbanización San Miguel, con avenida 59.
A mediados de los 70 Orlando Gil y Dixon Pérez iniciaron la aventura de colocar
un improvisado tráiler en el terreno,
que en un primer momento estuvo destinado a futuras áreas verdes, pero
que se encontraba vacío y llevaron al sector, como producto principal las
tradicionales arepas de pernil con agüita é sapo que tuvieron un éxito
inmediato entre los comensales de la zona, aun no tan poblada como en estos
instantes. Luego pasó el negocio a manos de Dixon y la atención del mismo a su
hermano conocido en el sector como Tacho y se pasó del tráiler a un kiosco rojo
de cocacola, diversificándose el menú e incluyéndole pizzas. El éxito produjo
que otros comerciantes se sumaran a acompañarlos en el lugar y el terreno se
pobló de puestos de comidas variadas. A mediados del 2001 el kiosko pasó a convertirse
en un local que mantuvo el nombre que habían hecho famoso sus comensales y
actualmente ofrece además de las tradicionales y singulares agüita e sapo,
arepas con variados rellenos, panes, tacos, hamburguesas, patacones y otras
cosas más, manteniendo la calidad de siempre en un ambiente agradable y
familiar.
sábado, 19 de marzo de 2016
Mariar
Esta
palabra tiene más de una decena de connotaciones en el Diccionario de la Real
Academia, todas ellas también usadas en nuestro dialecto, entre ellas el sentir
malestar, nauseas, aturdimiento, embriaguez, pérdida de estabilidad, así como también
el molestar a alguien y en el argot marino poner en movimiento alguna embarcación
pero la que explica el significado de la forma más común en la cual la usamos
no está. Con la misma señalamos el hecho de engañar o por medio de artimañas
lograr convencer a otro de lo que deseamos. Es de nueva data y formaba parte
del argot de los jóvenes de los años 60 y 70 y desde allí se hizo popular. Es
una alegoría al hecho de emborrachar a alguien con la intención antes descrita.
También se escucha en otras regiones. “El carajito ese me marió y se me fue
para el cine” “Voy a mariar a mi tía a ver
si me presta el carro”
jueves, 17 de marzo de 2016
Santa Frida café
Este es uno
de los nuevos lugares de Maracaibo donde se reúnen artistas de variadas
tendencias en la ciudad. Situado en una zona no tan concurrida es un oasis
donde la gente bebe, come y disfruta de obras de arte, canciones y hasta
aprende. Abierto en el año 2015 por el medico obstetra Rafael Andrade a quien
llaman cariñosamente Rafucho, está situado en Sabaneta al lado de la Clínica
Zulia, lugar de labor por muchos años de su dueño y su ambiente algo estrambótico
y diferente lo transforma en una propuesta novísima en cuanto a lugares de ese
tipo en la ciudad. Su nombre es en honor a la pintora y mártir mexicana y allí pueden apreciarse reproducciones de sus
obras además de la de otros artistas ya que además de café sirve como galería,
sala de conciertos y recitales poéticos, entre otras cosas incluido el de academia.
Es toda una aventura adentrarse en el mundo de este café en donde los viernes
se realizan eventos culturales en los cuales participan invitados y concurrentes, los sábados se dan clases de
pintura y cuatro y los otros días está a la orden de quien desee expresarse o
simplemente charlar y compartir. Algo notorio además de las obras de artistas plásticos
que decoran sus paredes son dos espejos que se encuentran en el techo, una mesa
donde los visitantes escriben lo que desean y el ambiente bucólico que
transporta al visitante. Es una apuesta familiar que en poco tiempo ha ganado
un espacio importante y ha ido creciendo.
Como que te lo sacaste en una caja de Ace
Esta expresión es asimilada a nuestro dialecto ya que se
escucha en todo el país, nació en los sesenta cuando las cajas del jabón en
polvo para lavar Ace, traían regalos dentro de ellas, primero fueron objetos de
quincalla, luego cubiertos y vajillas de plástico y finalmente porcelana japonesa, esto como una campaña
agresiva ante la pérdida de su espacio comercial ante los competidores. Dado
que no tenían costo extra estos objetos la gente asoció el hecho con el poco
esfuerzo o la poca pericia a la hora de hacer o ejecutar algo, y lo llevó a la
cotidianidad creado esta expresión. De modo que cuando alguien hace las cosas
malas, por ejemplo manejar, le señalan “Como que te sacaste la licencia en una
caja de Ace” o si posee un objeto que no sabe manipular, incluso si se equivoca
realizando una tarea, por ejemplo sumar le dicen: “Como que te sacaste el
título en una casa de Ace” Tiene sentido recriminativo.
viernes, 11 de marzo de 2016
Fuetiao
Esta
palabra cuyo significado en general es haber sido golpeado con un fuete o
alguna otra cosa, por lo que en otras regiones se usa como sinónimo de
maltrato, en nuestro dialecto se usa para indicar una de las consecuencias de
esto, que es air rápido o de prisa, generalmente de forma imprevista. Proviene
esta connotación del entorno hípico y también del campo donde el uso del fuete
provoca que el caballo o la bestia aumenten su velocidad. Es de uso también en
otras regiones aledañas. “Por allí salió Jorge fuetiao porque se le olvido la
cartera”
jueves, 10 de marzo de 2016
Botar
Esta
palabra identifica al verbo botar, se usa con diferentes connotaciones
asociadas todas a este, como son, arrojar, echar fuera a alguien, dilapidar bienes, etc. En nuestro
dialecto tiene otros significados además de los que acepta la Real Academia los
cuales son ser esplendidos, disfrutar de algo, echarse en algún lugar y la más autóctona
y ya poco usada que señala la acción de ir hacia algún lado con intenciones de reclamar
o realizar alguna acción violenta. Derivan estos últimos del dialecto canario
donde la palabra además de estar asociada a arrojar y derrochar, lo está también
a echarse y acometer. “Lo botaron del trabajo” “El jefe boto todo el dinero que
tenía” “Me voy a botar con la fiesta” “Se botó a llorar en la cama” “Me boté la
película” “Me voy a botar a la casa de mi primo y le voy a dar sus carajazos”
miércoles, 9 de marzo de 2016
Cascoja
Con este
nombre se le llamaba en nuestro dialecto
a las monedas emitidas especialmente para circulación en el leprocomio de la
isla de Providencia, eran acuñadas con el respaldo del Ministerio de Sanidad y
Asistencia Social y se les intercambiaba a los presos por monedas y billetes de
circulación nacional que familiares y amigos llevaban a los enfermos en los
periodos de visita, como forma de evitar que por medio del contacto con ellas estos
pudieran ser infectados. La primera emisión se hizo en 1913 y sus
denominaciones eran un octavo, medio, uno, dos, cinco, 10 y 20 bolívares. Tenían el valor de la misma en el
anverso y en el reverso la palabra en forma de arco Lazareto Nacional, en el
centro la palabra Maracaibo y en la parte de abajo el año de acuñamiento,
cuando en 1939 se le cambia el nombre a
estos lugares por Leproserías se cambiaron las monedas y el anverso quedó igual
pero en el reverso se leía leproserias nacionales en forma de arco e isla de
Providencia en el centro y el año de acuñamiento. Tambien eran llamados cobres
negros y ambas definiciones tenían sentido despectivo. “Tengo guardadas unas
cascojas que tenía mi abuelo”
martes, 8 de marzo de 2016
Café Kabuki
En la década
de los cincuenta se abren en la ciudad los dos primeros negocios de este tipo
siendo Kabuki, el segundo. Ubicado en plena calle 77 (5 de julio) en el centro
Comercial Icuma, frente del entonces Banco de Maracaibo, hoy edificio del
Seniat, la señora Ana, una italiana servicial y solitaria en 1953 y hasta su
muerte atendió dicho establecimiento que además de un local con aire
acondicionado poseía un terraza, al estilo francés donde se sentaban personas
de todo tipo y clases sociales a compartir. Competía en ese entonces con Bambi
en vender los mejores cachitos de la ciudad, una rivalidad sana que se extendió
a otros productos de pastelería. Por encontrarse al lado del Pin Zulia y en un
pequeño centro comercial donde también había boutique, tienda fotográfica, agencia de viajes y otros
negocios el tránsito por el lugar era fluido
y el ambiente algo bucólico. Los niños y adultos disfrutaban también de los
dulces, chocolates, tortas, las mejores pavlovas de la región y la exclusiva torta
pirámide que estaba hecha con capas de bizcocho de vainilla, fresa y chocolate
con capas de crema batida, bañada con sirop de chocolate. Por generaciones
propios y visitantes pasaron por este lugar que según cuentan dejó la señora de
herencia a dos de sus empleadas y finalmente fue comprado por el dueño del
centro comercial y derrumbado en la década del dos mil. Curiosamente dado que
la dueña nunca habló un español fluido muchos visitantes pensaron que era de
alguna isla inglesa del caribe.
viernes, 4 de marzo de 2016
Bambi Café
Este
lugar es un icono de la ciudad, sobre todo para artistas y bohemios que por más
de seis décadas se han dado cita en sus
espacios para conversar, intercambiar, compartir con amigos y extraños y hasta inspirarse.
Fue abierto en 1952 en la avenida Bella Vista, muy cerca de la Iglesia La
Consolación entre las calles 78 y 79, por Pedro Crameri un inmigrante suizo que
posteriormente en 1983 se la alquiló y posteriormente vendió a su empleada, también
inmigrante, pero italiana Mirella Righi de Carli quien junto a su esposo
llenaron el ambiente de olores y sabores
producidos por sus panecillos, crossait, cachitos de hojaldre, panes campesinos
y otras exquisiteces, todas hechas artesanalmente en el lugar que combinados
con el aroma del café, producida por la
primera máquina de vapor o express que hubo en la ciudad, sumada a su decoración al estilo gótico, dieron al lugar
un ambiente especial donde además de los cultores del arte también se han dado cita
familias, enamorados y ejecutivos. Con los años y los descendientes, el negocio
se diversificó y abrió otras dos sucursales, una en la calle 71 y otra en 5 de
julio, esta última actualmente cerrada. El nombre y el logo proceden de su
fundador y señala a un cervatillo común en las montañas suizas. El lugar se
mantiene ofreciendo sus ricos productos, su ambiente tradicional y su excelente
atención supervisada por su dueña, manteniéndose como una opción especial para
tomarse algo frio o caliente, comer los mejores cachitos de la ciudad, según muchos
de sus comensales y disfrutar de alguna compañía o de la soledad.
El Gusano
Esta
palabra señala genéricamente a los animales metazoos, de cuerpo blando, segmentado
o no que son considerados parásitos, entre ellos las lombrices y moderna y tecnológicamente
a un virus informático que es capaz de reproducirse e instalarse en otras
computadoras a través de las redes. También
se les endilga despectivamente a las
personas de malas acciones, pero nuestro dialecto la ha tomado puntualmente
para bautizar a los nuevos buses articulados de la empresa Metro de Maracaibo
que realizan la ruta en la circunvalación tres, esto por lo largo y la forma de
acordeón, nombre que le dan en otros sectores, con el que se unen. Es de novísima data ya que estos comenzaron a
operar apenas en noviembre del 2015. “Vamonos en el gusano para coger el metro pa las playitas”
Los Dulces de Alicia
Este es uno de esos lugares que se han hecho tradicionales
desde la época de los sesenta hasta nuestros días, la razón es sencilla, ha mantenido
la esencia de su calidad y los sabores zulianos que identifican nuestra dulcería.
El negocio de vender bizcochos, ponquesitos y conservas a sus vecinos como una
forma de obtener algún dinero y de paso volcar esas enseñanzas de su abuela
desde el saladillo, fue el comienzo para Alicía Villalobos en el camino hacia
lo que nunca imaginó, un próspero y reconocido negocio que hoy es conocido no
solo en su ciudad sino también en otros partes del país. El abasto Los Tres
Urdanetas, situado en la calle 78 con avenida 42 del sector Grano de Oro, de su
esposo Carlos Luis Urdaneta fue el que primero ofreció al público sus manjares
y terminó dando paso a lo que hoy es el de su esposa, donde se ofrecen entre
una extensa gama de dulces, tortas y conservas, el de limonzón, hicacos,
lechosa con piña, arroz con leche, manjar blanco, conservas de coco con leche,
en diferentes versiones; torta de almendras, piña volteada, tres leches, chocolate,
torta negra y muchos más. Se han
multiplicado los locales en varios sectores de la ciudad y tres generaciones
siguen trabajando para brindar ms de medio siglo después el sabor y calidad
heredados.
Un vanová
Esta frase
era de uso muy común entre los comerciantes que poseían negocios en el centro de
la ciudad en los años 40 hasta 60 aproximadamente, era una especie de código
que transmitían sus empleados para que
estos no perdieran mucho tiempo con el comprador. Se les endilgaba dicho término
a esas personas que preguntaban mucho pero nunca compraban, en algunas ocasiones
a los que entraban con algunos tragos de alcohol encima, sin que esto
significara maltratarlos o desatenderlos, sino que se hacían otras labores
mientras el cliente miraba hasta cansarse e irse. Ya no se escucha ni usa. Tiene su raíz en la acción contradictoria que
menciona de ir pero no ir, o hacerlo pero no hacerlo “Mira que Julito es un vánova,
ponéte a limpiar mientras mira”
lunes, 29 de febrero de 2016
Nuevo Circo de Maracaibo
Este
lugar de espectáculos y entretenimiento construido en el sector Veritas al fondo
del Hospital de niños en 1928, fue durante décadas protagonista de eventos que
pincelaron la historia de la ciudad. Los Hermanos, Héctor Emiro y Luis
Alejandro Ludovic Leal, estimulados quizás por el éxito del Nuevo circo de
Caracas inaugurado casi una década antes, intentaron emular a este construyeron
un domo similar que sirvió para corridas de toros, veladas boxísticas,
presentaciones artísticas, cine y reuniones diversas entre ellas las políticas.
Fue en este lugar donde se fajó Ramon Arias en varias oportunidades y donde el
argentino Fernando Minichekli nockeó a Kid Charol en 1943, también donde se presentaron
artistas nacionales e internacionales como Daniel Santos, La Sonora Matancera,
Alberto Castillo, María Antonieta Pons, Pedro Infante y Celia Cruz entre otros.
También hubo grandes carteles taurinos y fue lugar de encuentro para
aficionados y amigos. Uno de sus visitantes frecuentes fue el gobernador Pérez
Soto. Fue por un mitin realizado en este lugar el 8 de enero de 1960 que fueron
expulsados de AD, Domingo Alberto Rangel, Simón Seaz Mérida y Helí Colombani
entre otros. Funcionó hasta los ochenta cuando fue demolido y actualmente en el
lugar se encuentra un taller mecánico y un estacionamiento.
sábado, 27 de febrero de 2016
Anotálo en el hielo
Esta
expresión todavía se escucha frecuentemente en nuestro dialecto, a pesar de ser
de épocas anteriores cuando el hielo era indispensable en los hogares zulianos
y las neveras no existían. Es una negación que actúa como contrasentido, ya que
con esta se le indica al interlocutor que no se va a cumplir lo que este
propone o expone o no se va a cancelar una deuda, supuesta o real, que se
cobra. Viene de la comparación al hecho que si escribes algo en el hielo, cuando este se derrite desaparece lo
que se ha escrito. Su uso generalmente es con sentido jocoso. También se escucha en otras regiones del país.
Fiame un refresco y anotálo en el hielo”
lunes, 22 de febrero de 2016
Pacito
Esta
palabra que es común en nuestro dialecto posee dos características que son
propias del mismo, el apostrofado y el diminutivo. Nada tiene que ver con paso,
aunque fonéticamente se confunda con esta ya que pronunciamos similarmente la
silaba “si” y “ci”. Significa despacio ya que es un aféresis de despacito,
aunque también se señala el hacer algo con poca fuerza o delicadamente. Se
escucha igualmente en otras regiones. “Dale pacito que me duele la cabeza” “Dame
un masaje pacito en la espalda”
Jardín Zulia
Este
lugar que comenzó siendo fuente de soda fue uno de los más populares en las décadas
de los años 30 y 40 en una ciudad donde el boom petrolero había cambiado el
estilo de vida. Situado en la Avenida Bella Vista con la calle 72, muy cerca de
las colonias que los norteamericanos plantaron en nuestro lar, era un lugar
concurrido donde las familia se reunían, comían helados y otros alimentos que allí
vendían, además de bebidas. Su propietaria era la bogotona Esther Forero y era considerado de mejor
categoría que sus competidores de entonces, como La Zulianita, el Ritz o el
Buen Maestro. Posteriormente pasó a ser un bar muy visitado por los deportistas
y finalmente terminó perdiendo su categoría inicial transformándose en los 70
en un sitio nocturno de mal vivir. Fue demolido a finales de los 80. Actualmente
se encuentra allí una farmacia.
sábado, 20 de febrero de 2016
Páralo
Esta
palabra se usa como imperativo del verbo parar y es de común uso en muchas
partes y aunque en nuestro dialecto se usa en esa connotación, existe una
particular que proviene del juego del bingo, muy popular en nuestra región y
diferente al de lotería más común en otros lares. En el mismo de forma
exclamativa se grita esta palabra cuando se logra llenar los números que
representan el ganar este, de acuerdo a la condición impuesta. Es consecuencia
que el hecho de ganar este juego le decimos parar, que propiamente indica al
que canta los chipes o números que saca del biombo o recipiente donde se encuentran
estos, que debe detenerse. Rara vez se grita bingo, como indican las reglas del
juego y que es la forma que se utiliza en otros lares. Así que por ejemplo cuando el que “canta” el
bingo menciona el número que le falta al jugador este grita ¡Páralo!
Vergajo
Esta
palabra en nuestro dialecto tiene dos connotaciones traídas en distintas épocas
por canarios y españoles peninsulares y aunque actualmente todavía se usan
ambas es mucho más común la primera. Señalamos con la misma a una persona
maleducada, de cierta forma antisocial y de acciones nada loables, tiene sentido
despectivo. La segunda connotación es para señalar a un látigo hecho con el
pene del toro, que se corta, seca y retuerce y que se llamó en nuestros lares verga
e’toro y era usado para golpear indios y esclavos. Esta última definición es la
que aparece en el Diccionario de la real academia, mientras que la que usamos más frecuentemente no está. “Decíle
al vergajo de tu hermano que le lleve lo que le prometió a mi tía”
Tonina
Entre el
nombre de los animales que viven en nuestro entorno este al igual que otros ha
sido tomado por nuestro dialecto para señalar características de personas, la mayoría
como analogía de estos. Se le endilga el mismo a las personas obesas o que
engordan, y ya que el delfín del lago, muy común en otras épocas y casi extinto
actualmente, que lleva ese nombre no
posee las características de ser de gran envergadura ya que como todos su
cuerpo de metro y medio es armónico y de cierta forma atlético, podríamos decir
que la palabra se usa como contrasentido al comparar a las personas con este.
Aunque según cuentas algunas personas mayores que también se le endilgaba este término
al manatí, también casi extinto, que sí posee cuerpo voluminoso y de allí pudo
nacer la similitud. Pero lo más seguro que el termino sea herencia canaria, ya
que estos lo usan para señalar a una persona gordiflona. “Mija dejá de comer
tanto que ya parecéis una tonina”
Chupacabras
Con esta palabra se identifica a un mítico ser que ataca
a otros animales en las regiones rurales de América succionándoles la sangre,
pero nuestro dialecto tomó el nombre para colocárselo a una rudimentaria y
artesanal bomba succionadora de aire que sirve como auxilio para que las eléctricas
logren extraer agua y llevarla al sitio que se desea, ya sea tanques, envases,
etc. Para eso se toma un trozo de manguera que se pega a un tubo de PVC de mayor diámetro al que se le coloca una goma
interna y con un tercer elemento que se coloca en la otra parte del tubo se
bombea para liberar de aire la tubería. El procedimiento es el siguiente: se
conecta la bomba electrica encendida a la toma de agua, por la otra parte la
salida de agua de la bomba eléctrica, se pega el chupacabras y se empieza a succionar
de forma manual hasta que salga el agua, luego se desconecta este. Dado su
efectividad y precios económicos ya se pueden conseguir incluso fabricados industrialmente con otros
materiales pero igual sistema y su uso se ha extendido a otras regiones, aunque
el nombre para identificar esta herramienta es raro escucharlo afuera. Sin dudas
el nombre le fue colocado por la analogía de chupar entre el ser y el artefacto
“Me voy a hacer un chupacabras porque la bomba solo jala aire desde que el
vecino se compró una más grande”
jueves, 18 de febrero de 2016
Plaza Perucho
Este es
uno de los lugares tradicionales modernos del municipio San Francisco, situado
en la calle 158 de urbanización del mismo nombre, muy cerca de los apartamentos
de la Villa Bolivariana y que es parte de las áreas verdes destinadas para el
urbanismo. En 1970 Pedro Sarmientos a quien apodan Perucho, montó un kiosko de
comida rápida donde la especialidad eran los tumbarranchos, que dado el precio
y la calidad poco a poco se ganaron el prestigio de los comensales de la zona y
otros lares por lo que la asistencia produjo que otros imitaran a este y
también colocaran sus negocios de comida rápida allí, transformando el lugar en
la primera feria de comida al aire libre y diversificando las opciones para
degustar. Comenzaron a identificar este con el apodo del fundador y terminó
transformándose en un punto de referencia, ya no solo para quienes asisten allí
sino para quienes señalan alguna dirección. Recientemente la Alcaldía
oficializó el nombre de la misma e hizo reparaciones del lugar creando más
comodidad para los visitantes. Su horario habitual es nocturno pero se
consiguen opciones también en todo el día.
martes, 16 de febrero de 2016
Trimortal
Esta
palabra es de nueva data y a pesar de poseer el sufijo tri muy propio de
nuestro dialecto es asimilada. Usada mayoritariamente por jóvenes, la misma
señala algo que este excelente, muy bueno, muy vistoso o deslumbrante. Es un
superlativo que según algunos emergió del lenguaje carcelario, mientras que otros
lo asocian con la jerga de los videojuegos que indican con la misma el hecho de
poseer muchas vidas. Lo cierto es que la misma ya es posible leerla hasta en
algunos reportajes en los diarios y en
las redes sociales. En nuestra región su uso aun es limitado auqnue ha ido
creciendo con los años. No aparece en el Diccionario de la Real Academia. “El
bus que se compró mi tío está trimortal” “Esa fiesta de que Nereida estuvo
trimortal”
Sois como el baygón amarillo
Esta
expresión es de mediana data en nuestro dialecto y la misma es una ocurrencia
jocosa propia del nativo. Con esta se señala a las personas que nunca llegan a
terminar lo que inician por falta de dedicación o porque a la primera negativa
lo dejan. Aunque la connotación más frecuente es la que asocia a estas en el
campo romantico donde se enamora a la persona del sexo contrario pero nunca se
llega a entablar una verdadera relación sentimental, o se intenta conseguir
favores sexuales que nunca llegan. Tiene su origen en el insecticida de esa
marca que tuvo una campaña publicitaria agresiva en los medios que lo transformó
en un producto de altas ventas y uso. El eslogan publicitario “Baygón las mata
bien muertas” refiriéndose a las chiripas y cucarachas término siendo usado
como contrasentido y cambiado por “Baygon amarillo las alborota pero no las
mata” una forma de reclamo de muchos que se quejaban del poco efecto de este en
los insectos y de allí en una forma subjetiva pasó a usarse en la expresión
estudiada. El nombre del color era el de la lata donde venía el producto. “Sois
como el baygón amarillo, las alborotáis pero no te dan ni a oler”
miércoles, 10 de febrero de 2016
Club Naiguatá
Este es quizá
el sitio más famoso de la Maracaibo de los 70, 80 y mediados de los 90, sobre
todo para los noctámbulos de la clase
popular o quienes les gustaba el bailes, la bebida y la diversión. Situado en
la Avenida el Milagro. Tal como nos narra el periodista David Contreras en un artículo
publicado en el 2003 Su propietario Manuel Chacín que llamaban “cuchita” inicio
la aventura en 1968, como lugar de bailes las noches de fines de semana y para
eso el lugar tenía una pista de 30 metros de largo por 12 de ancho, donde las
parejas daban rienda suelta al placer de bailar. Fue Guillermo Barrera en su
programa radial “Barrera y sus estrellas” quien dio impulso a la fama que tomó
el lugar que en poco tiempo se transformó en sitio de referencia para la
fiesta, apoyado esto con la contratación de grandes artistas y la celebración
de fechas importantes por todo lo alto, de modo que junto a su competencia “El
catirito” celebraron los mejores carnavales de la ciudad, donde las negritas y
los viejitos fueron los disfraces más emblemáticos de los mismos. El horario de
apertura se extendió de 11 de la mañana a 4 de la madrugada pero su restaurant
permanecía abierto las 24 horas siendo el primero en la ciudad en laborar de
esta manera. Grandes personalidades del espectáculo
y el diario vivir de la ciudad, el país y el mundo pasaron por sus
instalaciones, tales como El Binomio de Oro, Argenis Carruyo, Oscar De León, Aníbal
Velázquez, Ramón Arias, y Luis Aparicio
entre otros, manteniendo viva la alegría
del mismo por más de 30 años hasta mediados delos 90 cuando a su propietario le
fueron negados los permisos para continuar laborando, ya que los alrededores
del lugar se habían llenado de edificaciones y los habitantes de los mismos se
quejaban del jolgorio. Le toco a
Diomedes Díaz ser quien amenizara el último baile en el lugar que pasó luego a ser alquilado para otras labores como taller
o carpintería. “En el Naiguatá es la
cosa” eslogan publicitario del lugar se
transformó en esos años en una expresión para señalar fiestas cambiándole el
nombre del lugar”.
sábado, 6 de febrero de 2016
Una caja
Esta
palabra que posee múltiples significados, uno de ellos el de recipiente de metal, madera o cartón que sirve para
guardar o transportar objeto, cuya forma generalmente es cuadrada o rectangular,
tiene en nuestro dialecto un significado puntual también para señalar el recipiente
donde se transporta o almacena las botellas de cerveza o refresco, que también
se llaman gaveras y esto es producto que en un principio se comercializaba la
cerveza en recipientes de cartón o cajas por lo que el termino quedó para
definir esto. Cuando se eliminaron y se pasaron a usar gaveras de madera, que
es un venezolanismo que proviene del campo con el cual se llamaba el aparato de madera con varios compartimientos
donde se enfriaba la miel de caña que se obtenía en los trapiches, el nombre
original se mantuvo y todavía cuando ha pasado un siglo es común señalar las de
hoy plástico de la manera original, aunque nada tienen que ver con este tipo de
recipiente. “Voy a comprar diez cajas de cerveza para pasar el carnaval”
viernes, 5 de febrero de 2016
El Palacio Roncanjolo
Esta desaparecida
edificación construida a comienzos del siglo 20 estuvo situada en el sector los
Haticos, cerca de Puente España y al lado de la Iglesia La Milagrosa, en lo que
actualmente son las instalaciones del Ince. Fue propiedad de la familia
Roncanjolo, descendientes de Benito, un próspero inversionista europeo, con
propiedades en Marsella que llegó a la
ciudad y fundó grandes casas comerciales y una flota mercante, además de ser el
principal accionista junto a sus hijos Juan y Andrés del gran ferrocarril del Táchira,
este era descendiente a su vez de Andrés
quien fue vice cónsul de Francia en la ciudad. Júan fue quien mandó a construir
el castillo que sirvió como lugar de veraneo
por algunos años hasta que en 1922 pasó a ser las oficinas de la Caribbean
Petroleum integrada posteriormente al grupo Shell y al dejarlas estos quedó
abandonada y finalmente destruida. Era considerado el edificio más grande de la
ciudad y su estilo de palacete prusiano no era muy común. Poseía grandes patios y en sus inicios un
pequeño muelle que posteriormente desapareció cuando la zona fue rellenada. Los
hijos de Juan fueron presidentes del Zulia, Luis en 1936 y Benito en 1943.
sábado, 30 de enero de 2016
El autocine del Milagro
La época
de los 60 revolucionó a el planeta y entre esas nuevas formas de entretenimiento
estuvo el autocine, que aunque databa de los años 30 fue en los 50 que se trasformó
en popular en Estados Unidos, donde nació, aunque un sector de la población los
consideraba inmorales. Nuestra ciudad, cinéfila por excelencia y tradición, contó
con uno de estos novedosos lugares situado en la avenida el Milagro, donde hoy
está La Vereda del Lago. La pantalla daba fondo al paisaje lacustre y se encontraba
casi en la orilla de esta. Solo funcionaba como lógicamente es en la noche y
era un lugar muy concurrido por los enamorados y jóvenes, el sonido era deficiente y el mismo
llegaba a través de unas pequeñas cornetas instaladas en un paral. Cada veinte minutos o menos, los que fungían como guardianes hacían
ronda con una linterna para evitar que se realizaran actos indebidos dentro del
vehículo, algo que sin embargo ocurría, ya sea por viveza del usuario como por soborno
a los vigilantes. No solo se proyectaban películas sino que también se servían comidas
al estilo norteamericano que constaban básicamente de hamburguesas, perros
calientes, papitas fritas y bebidas, las cuales eran servidas en una bandeja
por personal femenino. Fueron muy populares las películas de terror que
proyectaban a altas horas de la noche. Pero a pesar de ser un boom en ese entonces
su vida fue corta, tal vez menos de una década y al final cerró, quedando las
instalaciones abandonadas hasta que fueron demolidas en 1978 cuando comenzaron
los trabajos de relleno y construcción del Paseo del lago, quedando solo la
pantalla que aún se encuentra en el lugar. Nunca tuvo un nombre, solo un aviso con la
palabra Autocar que significa en inglés autocine estuvo en sus instalaciones,
por lo que se le bautizó por el sector donde estaba o simplemente como
autocine, porque era el único, a pesar que en la Pomona en donde se encuentran
los edificios de Las Pirámides, estuvo por muy poco tiempo otro.
viernes, 29 de enero de 2016
Estar de pies y piernas bien
Esta
expresión ya es muy raro escucharla en nuestro dialecto, aunque hace algunos
años era de cierta forma común. La misma no tiene relación con el hecho de
estar sano de las extremidades que acá se nombran, sino que era usada como una
forma de decir que una persona, de cualquiera de los dos géneros, se encontraba bien vestida. Es parte de esa
inventiva autóctona que ha enriquecido nuestra habla desde hace mucho tiempo. “Mi
sobrino está de pies y piernas bien, seguro va pal matrimonio de su primo”
Alicatero
Con este
nombre se bautizó en nuestro dialecto en los años 60, un personaje que se hizo
popular pero no agradable, quien trabajaba en las empresas eléctricas e hidrológicas
de ese tiempo y cuya labor era quitar el servicio a los que no lo pagaban o se
atrasaban en hacerlo. Como cosa curiosa a pesar que el que trabajaba en Enelven
usaba alicate y otras herramientas para desconectar los cables del medidor, que
en ese entonces se encontraba dentro de la vivienda, no era así el del Inos, quien
utiliza llaves de tubo para despegarlo, sin embargo fue más recurrente el uso de
este nombre para ellos. Tal vez por el hecho que estos mismos se hacían cómplices
de los infractores y les vendían los famosos ladrones. Aunque ambos servicios
siguen siendo parte de la vida cotidiana ya es muy raro que se les llame de
esta manera. “Monche está trabajando de alicatero en el Inos y quedó en
conseguirme un ladrón”
Raspahielo
Con este
nombre se conoce a las maquinas o los cepillos cuyo objetivo es raspar el
hielo, sin embargo cuando la tecnología del celular llegó y fue creciendo entre
los modelos más populares estuvo el Motorola Tango 300 que comercializó la
empresa Telcel y que en nuestro dialecto, haciendo gala de esa forma
similistica común del mismo, se bautizó con el nombre citado, por su forma muy
parecida al instrumento de trabajo de los cepillaeros, aunque lógicamente solo
servía para llamar y recibir ya que los mensajes de texto todavía no habían llegado.
El nombre se hizo popular y se usó en otras regiones, mientras que en otros países
se le llamó ladrillo. Aunque son dos palabras se pronuncia como una sola “Mi
primer celular fue un raspahielo que todavía tengo guardado”
viernes, 22 de enero de 2016
Fuente de soda La Hoyada
Este fue uno de los sitios famoso de la Maracaibo de los
años 60, 70 y 80 situado casi al final
de Bella Vista, quien tuvo como vecino por un tiempo a las tiendas Vam. Tomó su
nombre del primer acueducto de la ciudad inaugurado por Guzmán Blanco en el
lugar donde se encontraba un pozo que sirvió por muchos años como fuente de
agua dulce que era transportada por los famosos agüeros para la población. El
propietario del negocio fue Andrés Ángel Montenegro quien falleció en
1964 y le fue alquilado por los familiares de este a Alfredo Sánchez, un cubano
que se residenció en estos lares y que era un amante enamorado de la gaita,
razón por la cual en el lugar nunca faltaba un grupo gaitero. El lugar estaba
dividido en dos ambientes, la fuente de soda familiar, famosa por sus sándwich,
considerados los mejores de la ciudad, cuyo ingrediente secreto era la salsa
inglesa y la cervecería, restaurant El Hoyo, donde se disfrutaba de bebidas alcohólicas,
música en vivo, platos regionales, nacionales e internacionales y permanecía
abierto hasta altas horas de la madrugada, siendo uno de los preferidos por los
noctámbulos marabinos, y en las fechas de la feria de la Chinita donde se
efectuaban concurridos amaneceres gaiteros. También fue uno de los primeros
sitios donde te servían en una bandeja en el carro. Cerró sus puertas el 26 de mayo
de 1996.
viernes, 8 de enero de 2016
Tienda Marazul
Este
negocio fue quizá el más popular del viejo Saladillo y el que más tiempo duró ya
que fue uno de los últimos demolidos por la piqueta, hecho ocurrido en 1979. Un
local cuyo fundador terminó también siendo un personaje en la historia de la
ciudad por sus ocurrencias. En 1948, José Lorenzo Soto, conocido como Cambuleto,
por lo arqueado de sus piernas, se puso al frente del negocio familiar y en una
casa grande pintada de dos tonos de verde, ubicada en la Calle Ricaurte, frente
a la Plaza Monseñor Arturo Celestino Álvarez, inició labores en el negocio con la mayor
variedad de artículos del sector. Era
abasto, sitio para beber y parrandear, salón de juegos como dominó y billar y promovedor de cuerdas
para los cuatros y palos de vera para los furros, razón por la cual era
visitado asiduamente por los gaiteros. Las ocurrencias, don de gente y
humildad, además de una jocosidad sin límites de su dueño la hicieron, quizás la
más querida del sector. Personas de todas las edades y sexo la visitaban, y incluyendo
un nutrido grupo de estudiantes que iban a la plaza que estaba al frente a
estudiar. Ha sido inspiración para muchas gaitas y la expresión de su dueño
para negar un fiao “Si me lo carameliais” es parte de nuestro dialecto. Dos
años después de su demolición murió su propietario y sus hijos abrieron un
negocio en la misma calle, al lado de la plaza centenaria, unos metros frente a donde estuvo el viejo y
le pusieron “La esquina de Cambuleto” lugar que continúa y es depósito de
licores, tostadas, venta de repuestos y un pequeño museo donde se encuentra un colección
de botellas de malta, cervezas y refrescos pertenecientes a sus padres, además de
un grupo de fotografías en blanco y negro.
miércoles, 6 de enero de 2016
La esquina de Mc Gregor
Este fue
el lugar más popular de la Maracaibo desde los años 30 hasta finales de los 60 y
tal vez incluso los 70 con un estilo francés donde resaltan los mercurios que
adornan la parte superior de los ventanales. El edificio en cuestión tiene una
larga historia. Fue construido en 1892 por ingenieros galos para Emilio Mc Gregor,
posee dos plantas, y tras ser bodega, casa de habitación, y sede del Club
Comercio, en 1919 Carlos Martínez la alquila y constituye la firma Mac Gregor que pasó a convertirse en la primera tienda
por departamento de la ciudad y la que más clientes poseía, pero sería en las
afueras de esta donde palpitaba como un gran corazón la ciudad, ya que era en
la Plaza Baralt donde se daba cita el pueblo. En esa esquina, que es la
intersección de las calles Colón y Comercio, pasaba el tranvía y posterior a la
desaparición de estos en 1930 y hasta 1952, se colocó en su acera una bomba
manual de gasolina que funcionaba por gravedad y era propiedad de Abraham
Vargas, donde se surtían las jaulitas de
transporte que heredaron los pasajeros del tranvía y los escasos carros de los
30 y 40. Allí fue muy famoso “El periquito de la suerte” que era un señor con
un periquito y una cajita con papelitos donde se le leía la suerte al cliente
que pagaba para que el ave los sacara. .Entre los 30 y 40 el sector tenía
presencia de personas las 24 horas del día y en el mismo los periódicos de la época instalaron
pizarrones donde anotaban las noticias de última hora que iban llegando a la
redacción de los mismos. Fanáticos del beisbol, carreras de caballo y otros
juegos y deportes, junto al pueblo de todas las clases sociales se daban cita
allí y las tertulias se hacían interminables, también el comercio informal fue
tomando toda la plaza. Allí se formaron sociedades mercantiles, se gestaron
matrimonios, se citaron enamorados y hasta sirvió de punto para los más
desconocidos propósitos. Sobrevivió a la destrucción del Saladillo pero un
voraz incendio destruyó en 1978 la parte
interna del edificio quedando solo levantadas las paredes externas, entre ellas
la de la esquina. Este en esa época y desde 1950 había pasado a ser un
improvisado centro comercial con tiendas como Calzados Ciro, Molko y la Casa Eléctrica,
ocupando Mac Gregor el fondo del lugar. La desocupación de la Plaza Baralt y
los nuevos tiempos acabaron con la vieja costumbre de darse cita allí y aunque
comercialmente ha seguido siendo casa de algunos vendedores ya solo es parte
dela historia local. Recientemente han decidido restaurar la zona y entre las
edificaciones se encuentra esta.
El paseo Ciencias
Esta fue
una de las obras con menos sentido de las construidas en la ciudad,
representando algo como la justificación por haber derribado la mayor parte de
El Saladillo en 1970. Construido en el centro de la ciudad tenía forma de rectángulo
y comenzaba en la avenida 5 (Urdaneta) hasta la 12 (Padre Añez) situada en la Basílica
y entre las calles Venezuela y Ciencias, por esta última tomó el nombre aunque
su nombre oficial fue Paseo 28 de Enero. Recorriendo parte de las antiguas
calles Colón, Vargas, Páez, Miranda, El Milagro y Campo Elías. Tal como su nombre lo indica el
mismo fue creado para que los habitantes tuvieran un espacio abierto donde
caminar. Inició su construcción en 1970,
se culminó en 1973 y se inauguró el 23 de julio de ese año. En el mismo con la idea
de recreación visual de los transeúntes se colocaron esculturas y estructuras de
artistas como Jesús Soto y su arte cinético llamado Progresivas Plásticas, Homenaje
a Virgen de Chiquinquirá de Lía Bermúdez, Los gaiteros de Víctor Valera, Transposición
de Pedro Vargas, además de la réplica de La Victoria de Samotracia y El Reloj
de Sol; todas desaparecidas después del posterior abandono del mismo por falta
de mantenimiento de sus áreas. Estuvo
conformado por tres plazas, la primera comenzaba frente al teatro Baralt y
culminaba en el fondo de la Iglesia de Santa Bárbara, la segunda rodeaba esta y
la tercera iba desde el frente de la misma hasta el frente de la Basílica. Todas
con revestimiento cerámico, zonas verdes y bancos para descansar o simplemente
sentarse. Dado que el centro de la
ciudad se transformó en un lugar de paso tras la destrucción de las viviendas,
no solo en El Saladillo sino también a sus alrededores, las visitas al mismo
siempre fueron limitadas a compradores y vendedores del sector, algunos
turistas y en eventos especiales como la Feria de La Chinita, que durante
varios años se efectuó en ese sector. En la tercera plaza del mismo en el 2004
se construyó La Plaza de la Aparición y actualmente hay proyectos del CRU para
rescatar el resto.
lunes, 4 de enero de 2016
Güequito
Esta
palabra que se escribe con h pero que por razones de nuestro dialecto se
pronuncia con g es de uso común desde hace mucho tiempo y nada tiene que ver
con el diminutivo de gueco o hueco, que es un espacio abierto o vacío en algún
lugar. La usan los consumidores de licor para señalar los sitios pequeños,
generalmente clandestinos, donde se expenden estos y en ocasiones también se
juega, tienen la virtud de hacerlo en días y horas no laborales. El resto de la
colectividad también lo usa para señalar negocios con clientela muy reducida o
situados en lugares pocos accesibles. “El domingo vamos pal guequito de Ramón a
jugar dominó”
Misterioso
Esta
palabra aunque suene como algo que tiene relación al misterio y en general es
así, pero también la usamos en nuestro dialecto para endilgársela a las
personas que suelen ser muy reservados, poco expresivos y que no son dados a
contar sus experiencias personales o acciones realizadas a los demás, en
resumen que es introvertida. Nada tiene que ver con que esta persona
pertenezca alguna secta ocultista o algo similar. Todavía es común
escucharla. “El misterioso de tu hermano como que tiene una novia en Cabimas”
domingo, 3 de enero de 2016
Mamoná
Entre
las frutas más comunes en la ciudad y región está el mamón, razón por la cual su
consumo es cotidiano y en nuestro dialecto el nombre de este se usa para varias
cosas, sin embargo indicamos puntualmente
con esta palabra el guarapo hecho con ella, algo sencillo y que era parte de
nuestras bebidas predilectas por lo fácil de preparar. En un recipiente se echan
los mamones pelados y se deja por varios días para que la fruta vaya dejando su
jugo en ella, algunos lo colocan a temperatura ambiente, otros lo meten en la
nevera. En el tiempo deseado se le echa azúcar al gusto, se bate enérgicamente
con una cuchara o paleta para que se desprenda parte de la carne de la fruta y
se toma. Se acostumbraba echarle agua de nuevo y dejarlo otros días más y en
ocasiones se le agregaba nuevas frutas. En antaño era el refresco preferido
para los jóvenes después de algún juego o actividad. Existe una variedad con el
mismo nombre en Lara en la cual le quitan la carne a los mamones y al jugo le
agregan leche condesada, leche en polvo, vainilla y se licua. “El equipo que
pierda pone el azúcar para la mamoná”
viernes, 1 de enero de 2016
Dulce de lechoza con piña
Entre
esa gama de dulces venezolanos quizás el de lechoza por ser hecha con una fruta
oriunda de America sea uno delos más representativos. El origen del dulce data
de la colonia y las forma de prepararlo en todo el país es similar, solo
cambiando algunos ingredientes y la forma como es cortada la fruta, sin embargo
en nuestra región existe una mezcla algo más autóctona al que se le agregó piña
que comenzó siendo utilizada para festividades, especialmente la decembrina y
es quizás el más buscado en esas fechas. Este manjar es de fácil preparación
por lo que es popular, dependiendo la cantidad que se haga el número de frutas aumenta
pero la relación de la combinación es de una lechoza, una piña y un kilo de azúcar.
La lechoza debe estar verde y se le quita la concha igual pasa con la piña,
ambas se rallan y se coloca la lechoza a
hervir en un recipiente agregándole clavitos y canela, más o menos por media
hora, luego se le agrega el azúcar y se deja hirviendo más o menos dos horas
para después agregarle la piña y dejarla al fuego una media hora más. Se deja
enfriar y en un recipiente se mete en la nevera. Se acostumbra servir solo o
acompañado con manjar blanco y es llamado en otros lugares cabelleras de
lechoza y piña por el tipo de corte, incluso hay quienes lo confunden con otro
dulce que se llama cabello de ángel. Existe una variante a la cual se le agrega
coco también rallado. “El postre de mi abuela para el pernil es dulce de lechoza
con piña”
jueves, 31 de diciembre de 2015
Melcocha
Este
nombre señala a un dulce tradicional en la región hecho con panela y aunque se
le achaca un origen ecuatoriano y su nombre es aragonés, la variante zuliana es
única ya que se le agrega clavitos y canela. También muchos la llaman
alfandoque o alfandoca, nombre que identifica a un dulce también hecho de panela
o melaza pero de diferente consistencia ya que es más parecido a las cocadas y
de hecho se le agrega coco, sin embargo ambos nombres perduran señalando la
misma confitura. Prepararlo es sencillo, se coloca la panela en agua, agregándole
los clavitos y la canela y se deja hervir, batiéndola constantemente con una
paleta, hasta que esta primero se
disuelva y luego forme una pasta cremosa que aún caliente se amasa y se estira
para lograr elasticidad, esto último se hace artesanalmente pasándola por un
clavo de cuatro pulgadas clavado en un horcón o un palo y jalándola para que
vayan quedando gruesas barras retorcidas que al enfriarse mantienen esa característica de estirarse. En
otras localidades también le dan otras formas y las venden como golosinas o
caramelos. Por lo económico de sus ingredientes y su fácil elaboración era un
dulce muy popular, aunque ya no es tan común encontrarlo como en otras épocas en
la región. “Abuela tenía batatas en los brazos de estirar melcocha”
Los ferrys
Durante más
de tres décadas estos trasbordadores conectaron la ciudad de Maracaibo con el resto
del país, siendo piezas fundamentales en el desarrollo regional. La compañía translacustre
propiedad de Manuel Belloso y Carlos Julio Dempaire es la que administró estos
los cuales iniciaron operaciones en 1939 siendo el primero en arribar al muelle
de la ciega el “Coquibacoa” quien había salido desde el muelle municipal de Cabimas,
posteriormente se sumaría a este el “Catatumbo” y en 1940 se abriría el muelle
de Palmarejo, propiedad de la misma empresa y se irían sumando con los años
otras embarcaciones, que curiosamente en honor a la señora Doña Cruz Nava de
Belloso, todas empezarían sus nombre por la letra C, siendo algunos de ellos
Cabimas, Cacique, Caracas, Cordillera, Colón, Caroní, Ceuta, Cumarebo, Coro, Carabobo,
Cardón, etc. El pasaje comenzó siendo de un bolívar para quienes iban a pie y 5
bs con carro. Las salidas comenzaban desde las 5 am y terminaban a las 8 de la
noche. El trayecto se hacía en menos de una hora y en el interior del
transporte se ofrecían pastelitos, comida rápida y bebidas. Era una experiencia interesante que quedó
grabada en las mentes de quienes la hicieron y de quienes los despedían desde
la Ciega o Palmarejo ya que la bandada de buchones se las ingeniaba para tomar
los desperdicios. También fue un medio de supervivencia para comerciantes
formales e informales que laboraban en ambos puertos de atraque y alrededores. Tres
días después de la inauguración del Puente sobre el lago, el 27 de agosto de
1962 el “Caracas”hizo el último recorrido al mando del capitán Orangel
Urdaneta. Algunos regresarían dos años después cuando el tanquero Esso Maracibo
derribó el puente y prestarían servicio hasta repararse y reabrirse este entre
los meses de abril y octubre. El imaginario popular, los artistas y gaiteros
los han perpetuado a través de composiciones y obras.
miércoles, 30 de diciembre de 2015
Sois más fuerte que el odio
Aunque
esta expresión no es autóctona el significado que le damos acá si lo es. Nada tiene que ver con fortaleza o
resistencia, connotación con la que se asocia en diferentes partes del mundo,
aunque también lo usamos en ocasiones de esta forma.. En nuestro dialecto la misma
tiene en la mayoría de los casos forma de molestia ante la insistencia de
alguien en algo que no deseamos saber o continuar. También se usa para señalar el
carácter repetitivo de una persona en tratar de obtener algo e incluso se le
endilga a quienes están en todos lados, o sea las personas que solemos ver en
los lugares que vamos y no creemos que pueda estar. Es de uso común y la misma
tiene su origen en épocas muy remotas y en versículos bíblicos donde se habla de
la fuerza del amor y del odio. “Sois más fuerte que el odio, no veis que no te
estoy parando” “Mijo, sois más fuerte que el odio, estáis en todos lados”
martes, 29 de diciembre de 2015
Plaza de la muñeca
Entre
esas plaza emblemáticas de la ciudad se encentra esta. Ubicada en el barrio el
empedrao o Santa Lucia, fue inaugurada en 1910 cuando era presidente de Venezuela Juan Vicente Gómez y existía
la figura de presidente en el Estado. La misma ocupaba un pequeño espacio donde
se erigió un obelisco chato cercado, colocado sobre dos bases rectangulares
donde se encuentran esculpidos los símbolos patrios que posee en la punta de
este una escultura representativa de la estatua de la libertad de Nueva York, razón
por la que fue nombra la Plaza de la Libertad. Sin embargo la colectividad y
los visitantes nunca le dijeron de este modo sino que le bautizaron como de la
muñeca, haciendo referencia a la escultura antes citada. Con los años es
espacio de esta fue ampliándose hasta alcanzar el actual que es 100 metros
cuadrados. Su ubicación era entre las avenidas 3A y 3B con calle 89E pero ya
hoy llega hasta la Av. Bell Vista. En otrora, cuando el cine Imperio situado
frente a ella estuvo en su apogeo, era un lugar muy visitado pero actualmente es
un sitio de reunión de parroquianos y visitantes, sin embargo no posee el alcance
turístico de la de Santa Lucía ni la . Ha sido reacondicionada y remodelada en
varias ocasiones.
domingo, 27 de diciembre de 2015
TiendaLas quince letras
Este es
otro de los sitios considerados como iconos del viejo Saladillo que la piqueta desapareció,
otra bodega o pulpería donde los maracaiberos de antaño se reunían para conversar,
beber, gaitear, echar pinta y comprar los alimentos de consumo diario. Era una
casa de fachada colonial, grandes puertas y techo de teja que estaba situada a
muy pocos metros de la Basílica, frente al hospitalito Su propietario era Luis
Arrieta, un hombre bonachón, sencillo, buena gente y afable que ofrecía en el
lugar además de víveres y bebidas, una gama amplia de artículos que incluían
carnes, dulces caseros, entre ellos de
limonzon, conservitas de coco y unos
bizcochitos de almidón que ya han desaparecido. Al lado quedaba la Botica
Occidental de Olimpiades Galué. Era quizás el lugar más visitado del sector y
los personajes populares de ese entonces lo visitaban. Hay quienes afirman que
el nombre se debe a que este contenía 15 letras pero igual hay quienes
sostienen que el mismo es un eufemismo que se usaba en ese entonces para enviar
a la gente para que su progenitora. Por su ubicación fue uno de los primeros en
ser demolidos y los artistas y el imaginario popular lo han perpetuado de
diversas formas, entre ellas la gaita.
Carne mechada de plátano
Con este nombre
se conoce en nuestro dialecto a este plato que es oriundo del sur del lago. No
posee carne como mencionan sino que la misma se sustituye por conchas de
plátano que se colocan a secar al sol y luego es esmechada como la carne,
pasada por agua con sal y se le agrega los mismos ingredientes para la
preparación que a esta; que son verduras y condimentos y se pone a guisar. El
resultado es tan similar al original que muy pocas personas notan el cambio de
la carne por la concha del plátano. Es un plato muy nutritivo y sano que se
acompaña con arroz, granos, plátano frito ensalada o cualquier entorno. También
se usa para rellenar arepas o empanadas aminorando de esta forma el costo de
preparación de estas e igualmente en la zona de la Cañada y Perijá se guisa
agregándole leche de coco. "Quedé azul con una carne mechada de plátano
que me comí en el guayabo"
sábado, 26 de diciembre de 2015
La V.O.C
Entre
esos sitios populares del barrio el Saladillo que la piqueta se llevó se
encuentra este. Una tienda o pulpería como también le decían en aquel entonces,
donde confluían diversos estratos
sociales para proveerse de alimentos y también para tertuliar, tomar algunas
bebidas y gaitear. Según algunos cronistas, su propietario Adalberto Bracho, a
quien apodaban el cañadero, le puso el nombre al negocio porque el mismo lo
fundó con el dinero ganado trabajando en la Venezuela Oil Company y este son
las iniciales de esa empresa petrolera. Estaba situado este local en San Juan
de Dios, en los fondos de la Basílica, en la calle Padre Faría intersección con
el callejón la gaveta, a pocos metros del hospitalito y se mantuvo por varios décadas,
sirviendo un tiempo de vivienda a la familia hasta que el crecimiento del
negocio obligaron mudarse a esta. Estaba casi 24 horas abiertas ya que desde
las cuatro dela mañana y hasta altas
horas de la noche atendía a sus clientes que compraban entre otras cosas, carne
de cacería, pan a locha, queso cañadero aderezado con pimiento, bollitos de
coco envueltos en hojas de bijao y hasta huequitos para la regadera, como decía
su eslogan, inventado por alguno de sus clientes. Desde la madrugada Adalberto
iba en burro hasta el mercado principal y al de las piraguas a abastecerse de
algunos de los productos que ofrecía. Fue un lugar de cierta manera romántico ya
que el ambiente se trasladaba hasta la calle y el servicio prestado era de
primera. Se ha homenajeado al mismo con varias gaitas que han logrado perpetuar
su estadía a las nuevas generaciones.
La Plaza del buen maestro
Esta es
uno de los iconos más viejos de la ciudad y también la que más vicisitudes ha
pasado. Situada en la intersección de la avenida Bella Vista con El Milagro,
fue el primer paseo lacustre construido en la ciudad. Fue en 1927 cuando el
mandatario regional Vicente Pérez Soto decidió tomar ese espacio de terreno histórico,
ya que allí se efectuó la Batalla Naval, situado cerca del matadero para darle
a la población un espacio para que este interactuara con el lago. En la construcción
de la misma estuvo involucrado el arquitecto Jeromé Hoet. Fue llamada así en
conmemoración del premio anual que se le daba a los educadores y que había
creado el mandatario como homenaje a su madre Herenia Soto. El brazo de terreno
fue cubierto con piedras y las barandas, que antes estuvieron en la plaza Bolívar,
daban la seguridad al caminante de no caer al agua por descuido, al final un bohío
con techo de caña servía como mirador y unos faroles lo iluminaban. Años después
se instaló allí el primer puerto de hidroaviones del país, hasta que se construyó Grano de Oro. Luego
cambió su aspecto de cominería y se transformó en una larga herradura por donde circulaban los autos
y había un espacio sin barandas con unas escaleras donde la gente solía lanzar
sus anzuelos. El bohío se transformó en
un restaurante donde también servían bebidas y helados y a finales de los 60 cuando Hilarión Cardozo era gobernador
se le agregó al final un chorro de agua vertical que imitaba al que se encuentra
en el lago de Ginebra y que tuvo que ser quitado tiempo después porque
impregnaba de salitre todo. La plaza ha sido abandonada en múltiples ocasiones
y restauradas otras tanto, cambiando sus pisos de piedra por granito,
eliminando la vía de los automóviles y colocándole algunos establecimientos,
sin embargo su principal problema no ha sido afrontado que es el maloliente
olor de las aguas producto de las aguas negras que desembocan en el lago y de
las cañadas que están cercanas. Sin embargo sigue siendo un lugar de asistencia
parar quienes llevan sus niños al parque de distracciones o para quienes desean
caminar y pasar un rato frente al lago sin el bullicio de la Vereda del Lago.
jueves, 24 de diciembre de 2015
Calle Vieja
Entre
esos sitios desaparecidos de la ciudad que marcaron una época entre jóvenes y
adultos se encuentra este. Situado en la azotea del recién inaugurado Centro
Comercial Costa Verde, con decoración de la Maracaibo de antaño, de allí deriva
su nombre, fue el pionero de las ferias de comida en los mall. En los años 80 y
90 se transformó en el sitio de reunión de amigos, enamorados, familiares y
turistas, que degustaban alguna hamburguesa en el tropiburguer, unos churros en
la entrada o se divertían en las novedosas, en aquel momento, maquinitas. También
había tiendas, sitios para tomarse alguna bebida, otros lugares para comer y
una variada gama de artículos que terminaron convirtiendo a esta especie de
capsula urbana en el catalizador para caminar y mirar.
miércoles, 23 de diciembre de 2015
Tostadas Malancone
Este es
otro de los lugares tradicionales de la ciudad, que propios y extraños están obligados a visitar, ya que es la cuna de una de las
arepas más nombradas y consumidas por
los noctámbulos desde hace más de sesenta años, la agüita e’ sapo. En 1954 Don Luiggi
Morena echó raíces en la ciudad y abrió un puesto de arepas en la intersección
de la avenida Cecilio Acosta con Bella Vista, cuando ambas apenas eran caminos
de tierra, para sobrevivir y poco a poco el sabor de estas fue ganándole espacio
en los comensales nocturnos que a medida que creció la ciudad fueron visitándolo.
Según contó el propio Luiggi el apodo de Malancone se lo puso el director del
equipo de beisbol llamado La Fusta, cuando su incipiente negocio era visitado
por pocas personas. Su legado ha quedado impregnado con su popular creación la
cual ha sido imitada y vendida durante años en otros puestos de comida rápida pero
nunca igualada. Es una arepa crocante compuesta de dos tapas, una de estas se
rellena con pernil horneado, queso frito pasteurizado y se le baña con el jugo
que queda en la cocción del pernil, que es lo que bautizó Luiggi como el agüita
é sapo y que terminó dándole el nombre a la arepa, luego se le coloca la otra
tapa. Actualmente está ubicado en la Avenida Bella Vista diagonal al CC Costa
Verde.
Cepillados Jesús Ríos
Este es
otro de los iconos tradicionales de nuestra ciudad, que fue la primera en tener
luz eléctrica y fábrica de hielo, elemento indispensable para el cepillao. En
1930 Jesús Ríos, a quien apodaban chucho, llegó a la esquina de la calle Soledad
(89B) con avenida 7A, en Veritas y en su casa de color amarillo y azul que también
servía de hogar, inició, siendo el pionero de hacerlo en un local, la venta de
cepillaos, ofreciendo sabores que fueron creciendo y que gracias al empeño y
calidad en su preparación y la utilización de frutas naturales y no de
esencias, fueron convirtiéndose en los más
buscados de la ciudad que iba creciendo. El progreso, la destrucción de El
Saladillo y los cambios no alteraron el sabor de estos y a solo 15 años de
cumplir el siglo se mantiene como negocio familiar brindando lo mejor y sumando
también guarapos, entre ellos de piña y el autóctono papelón con limón. Es un
lugar de obligada visita para turistas y habitantes de la ciudad agobiados por
las altas temperaturas.
martes, 22 de diciembre de 2015
Dale que ya cayó
Entre
esas expresiones cotidianas de nuestro dialecto usadas en el argot de transportistas
de pasajeros de buses y micros se encuentra
esta. Con la misma el colector o algún pasajero frecuente de estas unidades le
hace saber al chófer por medio de un grito que ya puede arrancar y proseguir su
ruta porque el o los pasajeros que bajaban ya lo hicieron. Esto en ningún
momento se traduce literalmente en el sentido
de caída. También se escucha en otras regiones. “Dale que ya cayó y se hace de
noche” Dale que ya cayó
Entre
esas expresiones cotidianas de nuestro dialecto usadas en el argot de transportistas
de pasajeros de buses y micros se encuentra
esta. Con la misma el colector o algún pasajero frecuente de estas unidades le
hace saber al chófer por medio de un grito que ya puede arrancar y proseguir su
ruta porque el o los pasajeros que bajaban ya lo hicieron. Esto en ningún
momento se traduce literalmente en el sentido
de caída. También se escucha en otras regiones. “Dale que ya cayó y se hace de
noche”
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